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works/1023493.
  Rating:
      Explicit
  Archive Warning:
      Graphic_Depictions_Of_Violence, Rape/Non-Con, Underage
  Category:
      M/M
  Fandom:
      One_Direction_(Band)
  Relationship:
      Harry_Styles/Louis_Tomlinson, Zayn_Malik/Liam_Payne, Niall_Horan/Liam
      Payne, Niall_Horan/Zayn_Malik
  Character:
      Harry_Styles, Zayn_Malik, Louis_Tomlinson, Liam_Payne, Niall_Horan,
      Danielle_Peazer, Perrie_Edwards, Caroline, Original_Character
  Additional Tags:
      alpha/beta/omega, Alternate_Universe_-_Werewolf, Werewolf_Sex, Werewolf
      Biology, Werewolf_Culture, alfa/beta/omega, Alpha/Beta/Omega_Dynamics,
      Beta/Beta, Alpha/Omega, Alpha/Beta, Knotting, Fluff, Underage_Sex, Mating
      Cycles/In_Heat, Self-Lubrication, Mpreg, Guide_AU/Werewolf, Guide
      AU!Alpha/Beta/Omega, Rape, Rape/Non-con_Elements
  Stats:
      Published: 2013-10-29 Chapters: 1/3 Words: 18083
****** The Al-beom legend (guia: AU!Alpha/Beta/Omega, guide: UA!Alfa/Beta/
Omega) ******
by ALifeToRepeat
Summary
     este mini-fic de 3 capítulos tiene como finalidad explicar el mundo
     Alfa/Beta/Omega de lo que se denomina en el Fanfiction "AU/Werewolf"
     o "Universo alterno/hombres lobo" para lo autores en español, tomando
     como guía aquellas características "fantásticas" que mas se repiten
     en los trabajos de los autores (en ingles) que prefieren escribir en
     este genero.
     También me he permitido mezclar hechos científicos sobre la biología
     y comportamiento de animales como los lobos, ballenas y humanos (en
     la historia entenderán por que en especial estas 3 especies) así como
     ciertos conocimientos de botánica, con las características ficticias
     creando así un mundo completo.
     siendo así, sírvanse de usar esta guía para crear sus historias
     fantásticas, no duden en enviarme sus creaciones (sobre cualquier
     genero y fandom) que sin duda estaré gustoso por disfrutar y de ser
     posible enriquecer.
     por favor compartan este trabajo y hagamos de los hispano hablantes
     una sociedad de escritores maravillosos.
Notes
See the end of the work for notes
Las fiestas no eran exactamente lo suyo, bueno para ser sinceros la diversión
no era exactamente lo suyo, pero alguna manera, sus amigos, siempre lograban
arrastrarlo, siempre.
La música estaba tan alta que sentía vibrar su cerebro dentro de su cráneo e
incluso podría jurar que su visión se distorsionaba cuando los tonos agudos
rasgaban el aire, bueno podría ser eso o el alcohol corriendo por sus venas.
4 de sus amigos le habían invitado a la fiesta, prometiéndole que la pasaría
genial, que habría mucha gente y alcohol y que no había manera de uno se
divertiría, lo cierto es que solo querían su coche pero igual no le importaba.
Según sus amigos la fiesta era patrocinada por un tal Kevin algo más, en su
vida había escuchado hablar de él ni en sus clases cuando pasaban las listas de
asistencia o en cualquier otro lado, pero estaba un poco apenado por él, ni los
muebles caros, ni la hermosa orfebrería o la cristalería fina verían la luz del
día siguiente.
-Hey Liam- escucho que lo llamaban por encima de la música, se giró para ver a
Perry, una de las chicas con las que había ido a la fiesta, al otro lado de la
sala ofreciéndole una bebida, levanto su vaso para le quedaba de la última.
Pudo ver detrás de Perry un chico que se escondía en la oscuridad, lo observaba
con sus ojos oscuros enmarcados por grandes pestañas, un escalofrió en su
espalda lo obligo a dirigir la mirada a cualquier sitio diferente.
Concentrándose en la música y en los cuerpos danzantes un aroma irrumpió en su
nariz, llevándolo a alzarse de puntillas para no perderlo, era agradable y
acaramelado, embriagador, y más allá de él se sorprendió por poder percibirlo
sobre tanto alcohol, humo de tabaco y cuerpo perfumado.
Ed Hardy, Nina Ricci, Dior, Boss, Diesel, Emporio Armani, Kenzo, Burberry,
Bvlgary, DKYN, Fendi, J.P. Gaultier, y algunos otros que no pudo identificar.
Recordó al extraño que lo miraba desde la oscuridad y volvió discretamente la
vista para ver si aún se encontraba entre las sombras pero había desaparecido,
trato de recordar algún rasgo del chico pero había sido fugaz.
Un poco de cuero negro, ojos oscuros, un gran copete, grandes pestañas y
después se desvaneció, quizá dos vasos eran suficientes para él, no es que
fueran muchos pero dado que no estaba acostumbrado a tomar podría ser un poco
fuerte para él.
-Liam vamos por otro trago- le dijo Danielle otra de las chicas con las que
había venido a la fiesta, colgándose de su brazo.
-Joder Liam ¿estás bien?- la muchacha tomando su cara entre sus manos frías lo
cual resulto bastante agradable, fue como un respiro de aire fresco –tienes la
piel roja y estas sudando muchísimo-
-estoy bien, creo que he bebido demasiado- dijo para tranquilizarla, y para que
se preocupara de esa manera de seguro se veía como una mierda.
-no Jodas conmigo Liam es tu segundo vaso- envolvió su mano en la de Liam y lo
llevo a la cocina entre la multitud.
Se vio rodeado de adolescentes y fue consiente de cada centímetro de su cuerpo,
cada paso que daba era un mar de sensaciones nuevas que iban a parar directo a
su miembro, cada cuerpo que se balanceaba contra el arrancaba un bramido
gutural demasiado bajo como que se escuchara por sobre la música.
Considero la posibilidad de haber sido drogado y no es que fuera un buen
bebedor pero estaba casi seguro que dos vasos de alcohol en su cuerpo virgen
(de estas sustancias) no producían estos efectos.
-Cielos Liam estas más rojo ¿estás bien? Le pregunto de nuevo su amiga una vez
que llegaron a la cocina.
La música se vio amortiguada por las paredes y solo un leve rumor llegaba hasta
ellos, se sintió un poco más relajado fuera de la música eso era seguro.
Su amiga apareció en su vista con un vaso de agua y hielo.
-o he sido drogado o de verdad estoy ebrio- intento suavizar el ambiente.
-si quieres buscare a todos para marcharnos, vinimos en tu coche después de
todo- pensó que quizá estaba exagerando y se estaba dejando llevar por el
miedo, ¡cielos! tenía 20  necesitaba vivir un poco.
-mmm no- apuro el agua en su garganta- de ninguna manera, yo tomare un poco más
de aire, conseguiré otro trago y volveré en unos minutos, ve, anda- la cara de
la chica se ilumino y regreso muy feliz dando saltito hacia la fiesta.
Termino su vaso de agua y espero a que el mareo o le que sea que fuese
desapareciera.
Repaso sus opciones frente a él, tequila o vodka, el olor a madera del tequila
amenazaba con revolverle el estómago así que se decidió por el vodka de no
mejor sabor pero inodoro.
Justo cuando se proponía a salir 2 chicos entraron a la cocina riendo a
carcajadas, uno llevaba un gorro en su cabeza y por debajo de él salían
cabellos color chocolate, ojos azules y era pequeño, iba sobre la espalda del
muchacho más alto con una gran cabellera y una sonrisa con hoyuelos.
Se detuvieron de pronto y comenzaron a olfatear en el aire, como si hubieran
percibido algo, hasta que ambos fueron a dejar caer su vista en Liam.
-hola- saludo el hombre con el gorro a espaldas del más alto.
-Hola- respondió Liam muy bajito.
El chico más alto de pelo rizado dio un paso al frente y olfateo furiosamente
en dirección de Liam, arrugando el entrecejo y regresando a su posición.
-no es el Lou- le hablo al hombre en su espalda, que sonreía  enormemente.
-no, no lo es- dijo el hombre que ahora sabia se llamaba Louis.
-Buscaban a alguien?- pregunto Liam intentando ser un poco cortes, lo cual era
una estupidez puesto que no conocía más que a 4 personas en toda la fiesta.
-no, gracias, no sabes a quien buscamos- dijo el más alto con pelo rizado –pero
el también huele bien Lou- sonrió haciendo que sus hoyuelos se pronunciaran más
en sus mejillas.
Pudo percibir los olores que desprendían los muchachos frente a él, no entendía
cómo era posible y si es que era posible pero podía olerlos, el bajito en la
espalda del más alto, Louis, desprendía un olor cítrico como a Limón, chillante
y divertido, el otro el más alto y de cabello revuelto parecía que olía a fresa
exótico y sensual
Y ambos aromas era embriagadores, los sentía entrando por su nariz y
aferrándose en su cerebro.
-no lo hueles?- dijo Louis –está despertando- su sonriso se ensancho juguetona
y hambrienta.
-si Lou- el chico más alto y dio otro paso atrás –pero no venimos por él-
-nos tenemos que ir cariño, tenemos que encontrar a alguien, nos vemos después-
y asi como llegaron, salieron de la cocina.
Intentando no pensar en el extraño encuentro y en su recién adquirida habilidad
olfativa súper-desarrollada volvió a la fiesta, el aroma suave y acaramelado
seguía en el aire, por encima del de los 2 chicos extraños que acaba de
conocer, basto un trago más a su vaso para olvidarlos y se unió a la masa de
cuerpos.
-Hey Liam quiero presentarte a Kevin Standford esta es su casa- el dueño de la
casa, recordó, Josh era el único que los acompañaba esa noche.
-¿Cómo se conocen?- creía que era la pregunta más conveniente en una charla
para socializar, después de todo no era muy bueno en ello. De hecho la mitad de
su círculo social se basaba en amigos de la infancia y la otra en compañeros de
clase.
-es representante del cuerpo estudiantil de la facultad de Administración-
hablo Josh muy demasiado animado
-vaya quien hubiera dicho que los fríos y calculadores administradores supieran
dar una fiesta tan buena- había salido más rudo de lo que siquiera hubiera
querido intentar.
-Buen manejo de dinero después de todo- Kevin le restó importancia
-ya lo creo- saboreo el vodka barato en la lengua.
Josh y Liam se giraron cuando
Josh y Liam se giraron cuando Kevin saludo a alguien detrás de ellos, no porque
importara, era más un reflejo del alcohol, y Liam descubrió que era el chico
misterio que hacía rato miraba desde la oscuridad, o al menos llevaba la misma
chaqueta de cuero y ojos oscuros enmarcados por pestañas ridículas que
recordaba, cuando lo descubrió mirándolo quiso desviar la vista pero descubrió
que no podía, se lamia la labios con diversión.
Llego hasta su nariz un nuevo aroma, de nuevo no estaba seguro de cómo era
posible tanta nitidez pero lo era, era como madera, tierra mojada y tabaco,
pero este último era algo artificial, algo le decía que era malo, peligroso,
cuando descubrió que el aroma venia del chico misterioso su instinto de
supervivencia le gritaba que huyera, que huyera de él.
-oye- sacudió a Josh por el hombro –no me siento bien, creo que me iré a casa-
-¿Por qué? ¿Qué sucede?- le pregunto un Josh un poco sorprendido y
desilusionado porque tendrían que volver a casa pronto.
-está bien, iré por las chicas- se paró de puntillas para intentar buscar a las
chicas.
-no espera ¿Por qué no se quedan? Es muy temprano todavía, pueden tomar un taxi
para ir a casa- ni de loco les dejaría el auto que le había costado tanto sacar
a su padre.
-bueno de cualquier manera buscare a las chicas por si alguna se quiere marchar
ya- Josh se alejó abriéndose paso entre las personas.
-esperare afuera- grito y Josh levanto el pulgar.
Camino en la otra dirección, hacia la salida, buscando por el rabillo del ojo a
Louis y al chico de cabello revuelto, el chico misterioso que le había dado
miedo desapareció después de su plática, quizá estaba siendo un poco paranoico
pero igual su idea de diversión no incluía una resaca el sábado por la mañana.
Afuera el ambiente era totalmente diferente, no había cuerpos calientes
retorciéndose y subiendo la temperatura, en su lugar el aire frio corría a
través de la calle, iba a llover, las hojas caídas de los arboles eran
arrastradas violentamente por el pavimento, los árboles se mecían en ángulos
extraños.
De repente se sintió observado e incómodo, volteo a sus lado buscando quien
pudiera estarlo observando y al final del pórtico en la esquina más alejada el
chico de ojos oscuros lo observaba con un cigarro colgando de los labios,
sonreía de una manera que parecía estar burlándose de algo, cuando lo vio
acercarse todos sus músculos se tensaron listos para echarse a correr, pensó
que era extraño que era extraño que su cuerpo reaccionara de esa manera, el
chico era evidentemente más pequeño y no musculoso.
-Hola- saludo el chico de ojos oscuros cuando estuvo a su lado, recargado en el
barandal de madera, percibió su aroma más fuerte esta vez, era como un golpe,
era animal y era embriagante, era como si no pudiera contenerlo pero no se
llenaba de él.
-Hueles bien- hablo el chico misterioso de nuevo, ahora veía su piel morena con
detalle, y desde la perspectiva con la luz del alumbrado público pudo percibir
que sus ojos no eran negros si no de un color café oscuro, el chico seguía
sonriendo burlonamente, seguramente burlándose de el por parecer idiota no más
ahí parado sin decir nada.
-parece que mi olor se ha vuelto interesante- hablo por fin, sin saber
realmente lo que quería decir con ello.
-estas despertando, es por eso- dio una calada al cigarro y volvió la vista a
la calle para liberar el humo de sus pulmones.
-de hecho, ya voy a dormir, ya es de madrugada- contesto honestamente, porque
acababa de levantarse.
-ha- se burló el chico misterioso, al parecer de una broma secreta entre él y
su conciencia, ahora lo veía con verdadera diversión en sus ojos.
-¿es verdad que te vas?- le pregunto Carolina, la última chica con la que había
a la fiesta. Desvió la vista del chico para verla.
-veo que conoces a Zee- descubrió que su apodo era “Zee”, porque no podía
llamarse así ¿o sí? Ya habría tiempo después para sacarle información a
Caroline sobre él.
-un placer- le dijo extendiéndole la mano.
-Soy Liam-  contesto el saludo y en cuanto tomo su mano una descarga eléctrica
atravesó su cuerpo, sus ojos se dilataron y comenzó a sudar, su garganta libero
un gemido patético de miedo similar al de un perro herido, sentía su corazón
latir cerca de sus oídos.
-Liam ¿estás bien?- pregunto Caroline alarmada, sosteniéndole por la espalda,
el intento soltar su mano pero el tal “Zee”, pero este la apretó con más fuerza
para no perder el contacto, sonreía divertido como si fuera normal lo que
estaba sucediendo, puso su otra mano en el bíceps de Liam intentando
“supuestamente” dar soporte, y entonces todo fue abrumador.
-¿estás bien?- pregunto el chico misterioso restregándole el humo del
cigarrillo en la cara, sus piernas cedieron pero el chico lo sostuvo y lo
recostó sobre sus piernas, estaba tan absorto que ni siquiera tenía miedo.
Intentaba con todas sus fuerzas hablar, pedirle al chico que por favor se
alejara, estaba dispuesto a mendigarle que se alejara, pero su voz se
encontraba escondida muy abajo en su garganta, de alguna manera comprendía,
ahora, que todo lo que sentía lo provocaba ese chico.
-oh dios mio- grito una voz en la lejanía- tenemos que llevarlo a un hospital-
-es un golpe de calor- explico el chico muy cerca de su cara, era insoportable,
su aliente – tranquila va a estar bien- su voz vibro en todo su cuerpo, estaba
excitado, cosa que tampoco entendía estando tan asustado.
Las piernas bajo su espalda, y el estómago junto a su hombro era calientes, muy
calientes, podía sentir su piel enrojeciendo bajo la manga.
-¿Cómo lo sabes?- pudo reconocer que la voz era la de Caroline,
-he tenido un poco de experiencia con estos casos, necesita un poco de aire y
un vaso con agua helada- escucho una zapatillas de tacón sobre la madera
alejarse, el chico bajo la mirada hasta sus ojos y sonreía de esa manera tan
molesta.
-no te resistas pequeño- se agacho para susurrar en su oído –déjate llevar-
lamio suavemente la curva de su oído –estas despertando- quería gritarle que
había estado despierto por más de 16 horas que no estaba despertando, que se
alejara, pero su voz simplemente no salía.
-dios eres precioso-
Sintió algo acariciando sus labios, era lengua del otro chico que humedecía sus
labios, ¡no soy gay! Se repetía una y otra vez, pero si no era gay ¿Por qué era
agradable? ¿Por qué de repente su mano cobraba fuerzas y acariciaba la barba
incipiente en su hermosa quijada? Si hermosa quijada ¿Por qué habría su boca y
jugaba con la lengua del chico? Porque si no era gay ¿chupaba su lengua y
tragaba su saliva?
Una fuerte presión y entumecimiento se hicieron presentes en su estómago y
segundos después los músculos de su ano comenzaron una convulsión placentera,
algo parecido a un orgasmo pero ahora era su trasero el que escurría y no su
pene, no le importó en cuanto el chico no dejara de besarlo, aunque Liam no era
gay.
Pero sabía que no se había hecho encima, porque eso que escurría entre sus
piernas era más líquido y más suave.
-¿Qué ha sucedido?- pregunto una vez que el chico misterioso se alejó,
sorprendentemente su voz había regresado.
-has despertado- le respondió ahora con una sonrisa lasciva.
-no sé a qué diablos te refieres- sus fuerzas también volvían.
-ya entenderás- contesto y se pusieron de pie, se sonrojo más, si es que era
posible, el aire fresco le recordó la humedad en sus pantalones.
-dios Liam ¿estás bien?- varias voces preguntaron, obligándose a girarse para
ver a sus amigos un poco alarmados mientras salían de la casa.
-si lo siento, ha sido un día demasiado largo solo necesito descansar- sintió
la sangre ardiendo en la cara por el magnífico show que acaba de dar, el chico
misterioso quedo en segundo plano aunque para Liam pesaba sobre sus hombros.
-vamos- Josh paso el brazo por las muchachas -es hora de irnos-
-no- casi grito –no quiero ser una aguafiestas, quédense, yo estaré bien solo
necesito un poco de aire fresco-
-y un vaso de agua- le entregaron por segunda vez en la noche un vaso con agua
y hielo.
-no gracias, es mejor que me vaya- retrocedió y comenzó a bajar las escaleras
del pórtico –les mandare un mensaje de texto en cuanto llegue al apartamento-
-bébelo- Liam se paralizo en los escalones, ahora todos le prestaban atención,
quería reírse ¿Por qué diablos le estaba ordenando? Cuando se giró para verlo,
en sus ojos había algo que le decía que era mejor que lo obedeciera así que lo
hizo.
-dormiré en tu casa, no quiero que tengas un accidente en el camino, voy por mi
abrigo-
-ni de broma Danielle no quiero arruinarte la noche, estoy bien de verdad- la
detuvo cuando intentaba regresar a la casa -¿no es así?- volvió su mirada
suplicante al chico misterioso, le regreso una sonrisa como diciéndole que se
cobraría el favor.
-el estará bien, su cuerpo a regulado su temperatura y no pasara de nuevo-
todos escucharon atentos sus sedosas palabras.
-lo ven es hora de irme, estoy muy cansado- se bajó del ultimo escalón y
comenzó a caminar hacia la calle.
-estas seguro ¿no quieres que te acompañe?- le pregunto ahora Josh,
-de verdad estoy seguro, gracias de todos modos-se dieron por vencidos –aunque
tampoco insistieron mucho, vio al chico ahí parado con la vista fija en él.
-gracias- se arrepintió en cuanto grito –nos vemos luego- las palabras brotaban
de su cerebro como si tuvieran vida propia.
Creyó leer un sus labios un “eso te lo puedo asegurar” antes de perderlo de
vista con el muro de arbustos de la siguiente casa, seguía teniendo esa
incomoda sensación de humedad entre sus nalgas, agradeció a los cielos haber
escogido el pantalón de mezclilla negro, así no se la mancha de humedad.
El ambiente tormentoso seguía en las calles, percibía en el aire un poco más
fuerte ese olor a caramelo.
Apretó el paso cuando sintió una gota de agua cayó sobre su cabello su auto
estaba a una calle, para cuando se metió en sus coche el agua ya escurría sobre
su frente, y respiraba agitadamente.
Encendió la calefacción del auto para mantenerse caliente, pero lo apago poco
después creyendo que no era lo ideal considerado lo sucedido momentos antes.
Suspiro un poco molesto ahora, no le gustaba manejar cuando llovía, mientras
analizaba los pros y contras de manejar bajo la lluvia descubrió que auto
apestaba a caramelo, suave y empalagoso, se giró para ver si había olvidado
algo en el asiento de atrás pero no había nada allí ni en el suelo.
Un golpe en el frente del auto lo hizo volverse rápido, no estaba encendido el
motor así que no pudo haber golpeado el coche estacionado al frente de él.
Recargo su barbilla sobre sus manos apretando la cima del volante y entrecerró
los ojos, estudiando la luces del auto reflejadas en la pintura planta del auto
de enfrente, buscaba donde o que había originado el golpe.
Unos minutos después una mano blanca y mojada apareció sobre el capo, en lugar
de sentir miedo se preocupó por quien pudiera estar herido, salió del coche lo
más rápido que sus extremidades se lo permitieron y se abalanzó sobre le frente
del coche, se encontró lo que parecía ser un niño de no más de 11 o 12 años
tirado en el suelo totalmente desnudo y temblando por el agua helada.
En cuestión de segundos ya estaba de rodillas junto al niño, deslizo una mano
bajo sus piernas y la otra bajo su espalda, intento con mucho cuidado
mantenerse alejado de las partes íntimas del niño, fue un poco difícil cuando
sintió las piernas del niño un poco resbalosas, la misma sensación resbalosa
que tenía el en su trasero.
Con cuidado de que el niño no se resbalara de sus brazos regreso al auto, se
maldijo por lo bajo por haber olvidado abrir la  puerta  de atrás, así que se
metió en el asiento del conductor con el niño sobre sus muslos con sus pequeños
pies en el asiento del copiloto.
Tomo la pequeña barbilla del niño y alzo su cabeza, estaba consiente, lo veían
con la misma atención una par de ojos de un tipo de color azul que no creía
haber visto nunca antes en una persona.
-¿estás bien? ¿Te han hecho daño?- se estremeció un poco al pensar que podrían
haber violado, algo parecido a la rabio ardió en sus estómago, era solo un
niñito.
El niño en cambio solo seguía con sus ojos fijos en Liam, no respondía a sus
preguntas, lo abrazo con fuerza en su pecho y hundió la nariz en su cabello
mojado, percibió en él ese aroma que había percibido toda la noche, era una
fragancia suave y acaramelada, una esencia que exudaba pureza.
Sintió su pene palpitar bajo el trasero del chico y fue desagradable, se
reprendió internamente como lo hacía cada vez que su cuerpo sentía placer. El
chico probable había sido violado y su cuerpo reaccionaba de esta manera era
asqueroso.
-siéntate en el lugar del copiloto- le pidió separándose de su cuerpo, espero a
que se acomodara en el asiento, se movía muy lentamente como si estuviera muy
agotado y adolorido, su estómago se retorció ante la idea.
Volvió la vista al frente y observo a través del parabrisas y la lluvia, su día
había sido una toda mierda, apretó los dedos hasta el fondo de los zapatos
húmedos y trato de pensar que hacer, el chico posiblemente había sido violado y
lo calmado que estaba le daba a entender que quizá lo habían drogado, había
visto algo acerca de eso en sus clases.
Encendió el coche y con mucho cuidado condujo hacía por la calle, estaba
nervioso pero manejaba despacio, odiaba de verdad manejar bajo la lluvia y
aunque la situación era grave no quería causar más daños.
-¿A dónde vamos?- hablo el niño a su lado, aunque su voz no era exactamente la
de un niño, era un poco ronca y profunda, también tenía un acento muy grueso
pero no podía reconocerlo.
-a un hospital- creyó ver por el rabillo del ojo atravesar un mueca de dolor el
rostro calmo del niño, pero a un así se negó a despegar la vista del frente ni
aunque fuera a 40 y no hubiera nadie más en las calles lluviosas a esas horas,
pudo percibir más movimientos y el forcejeo con la palanca de la puerta.
-detente- pidió ahora con una voz un poco más suave y viva –detente- grito
ahora obligando a Liam a parar en medio de la calle.
-¿Qué sucede?- pregunto creyendo que quizá quería vomitar.
-déjame aquí- seguía luchando con la puerta –no voy a ir a ningún hospital- 
era como si su mente no lograra entender que la puerta tenía el seguro.
-no puedo dejarte aquí, tengo que llevarte al hospital, ahí te harán exámenes
para ver si los bastardos que te violaron tenían alguna enfermedad- las últimas
palabras salieron como un rugido.
Observo el cuerpo delgado y blanco que le daba la espalda, luchando aun con la
puerta, gruño un poco cuando su pene palpito de nuevo al ver los músculos en la
espalda del niño tensarse por el esfuerzo.
-pero que…- el niño se volvió para ver a Liam –nadie me ha violado ¿Qué te hace
pensar que me violaron? Mierda y porque apestas a naranja y chocolate- Liam,
para su sorpresa, descubrió que el niño tenía una erección y parecía dolorosa,
goteaba ya sobre la punta rosada.
-tu hueles a caramelo y…- se aguardó la otra esencia que percibía del niño- y
creo que deberías cubrir tu cuerpo- le dijo mientras se daba vuelta para sacar
un poco de ropa de gimnasio de su mochila, estaba sucia pero serviría.
-¿entonces que te ha sucedido?- pregunto dándose la vuelta entregándole un
short que incluso era grande para Liam y una camisa sin mangas, el niño se veía
más repuesto más vivo.
El niño llevo la ropa de Liam a su nariz y aspiro profundamente, haciendo
sentir muy incómodo a Liam.
-hace 3 días- comenzó el niño a explicar–empecé a sentir mucha calor, tuve la
erección más dolorosa en mi vida por horas y de mi trasero salía una sustancia
babosa y cristalina, comencé a poder percibir la esencia de las personas, no
perfumes o colonias, más bien como sus formas de ser o sus almas, no se todo se
volvió muy extraño-
Sería un eufemismo decir que Liam tenía miedo, porque de verdad estaba
aterrado, prácticamente estaba pasando por lo mismo que el niño y por extraño
que fuera también lo seducía, su cuerpo blanquecino y pequeños músculos su piel
sonrojada y labios rojos.
-eso no explica como terminaste desnudo y tirado frente a mi auto- intento
desviar el flujo de ideas a donde iba su mente con las dudas que tenía sobre
toda esta situación.
-tuve miedo y hui- llevo su vista a sus rodillas y con sus dedos jugaba con la
costura de la camisa –había olores que causaban una especie de estupor o
ensoñación, me transmitía miedo y cuanto más cerca los sentía corría en
dirección contraria, después estaba toda la humedad y el dolor en mi cuerpo
sentía mucha vergüenza, estoy seguro que esto no es la adolescencia, así que
hui de casa- ahora que ponía verdadera atención al niño,- ahora que ponía
verdadera atención al niño,- ahora que ponía verdadera atención al niño, podía
ver el cansancio en sus ojos.
-tengo que llevarte a un hospital, te ves muy cansado, sea lo que se que te
sucede ellos te pueden ayudar- el niño puso la ropa entre el espacio de los
asientos y se volvió hacia la puerta, esta vez quito el seguro y la abrió.
-no espera no puedes salir- hablo en un susurro como si alguien los fuera a
escuchar y señalo su desnudez –necesitas descansar, comer y dormir- tomo su
mano y acaricio suave con el pulgar –tus padres deben de estar preocupados,
déjame llevarte con ellos, si les explicas ellos sabran que hacer-
-vengo de Mullingar en Irlanda- le dijo el niño aun con un pie fuera del auto,
Liam se congelo con la confesión, según sus cálculos Irlanda estaba como a 5
horas en vuelo y puesto que el niño había huido y se encontraba en las
condiciones en las que se encontraba, era obvio que no vino desde Irlanda en
avión, obviamente nadie le permitirá atravesar la frontera sin un adulto a
cargo por lo que concluyo que su travesía debía haberla hecho a pie.
-si vamos a un hospital ellos sabrán que hacer- tenia esperanza de hacerlo
entender, hasta que el niño se zafó de su agarre, susurro un suave “gracias” se
cubrió su erección y se echó a caminar bajo la lluvia.
En un segundo pasaron millones de ideas, desde que podría pasar si solamente se
marchaba hasta visualizo el final de sus días atormentándose por no haberlo
ayudado, salió de la comodidad de su carro y lo alcanzo.
-déjame ayudarte- intento –de alguna forma, no sé, si no quieres ir al hospital
y te encuentras perfectamente te puedo pagar una habitación en algún hotel de
paso- el niño levanto la vista justo en el momento en el que un rayo atravesó
los cielos, por unos segundos Liam se deleitó con el extraño azul de sus ojos
que se abrieron por el susto antes de que el niño corriera a sus brazos y  Liam
se llenaba de placer y ternura.
-cuando llegue a Londres pude percibir 2 olores- hablo el niño en su pecho –uno
como limón y el otro un poco a fresa me han estado siguiendo–Liam se estremeció
por que podía reconocer a las personas cuyos olores pertenecía la descripción.
-pero tenía miedo, ni siquiera sé cómo puedo saber estas cosas por el olfato-
sintió el aliento caliente del chico en su pecho –Luego había otro como a
madera o café y definidamente tabaco –Liam trago saliva –nunca tuve tanto
miedo, pero él no me seguía como los otros olores, luego estaba el tuyo y era
más agradable, me llevo hasta tu coche y no pude continuar, podía sentir todos
los olores muy cerca y era de alguna forma abrumador- Liam escuchaba con
atención al niño que hablaba en su pecho, aun bajo la lluvia helada y el cielo
atronador, el también había percibido todos esos olores y ahora sabia más o
menos lo que eran.
-volvamos al auto- se sentía incómodo por lo sucedido en las últimas 4 horas,
era como uno de esos sueños en lo que te sientes acorralado y desesperado por
huir, pero luego apareció ese niño reafirmando que todo era real, no un sueño,
el niño estaba pasando por lo mismo que él, pero al parecer de una forma más
intensa.
Entraron al auto y Liam condujo de nuevo buscando un hotel de paso que fuera
barato y  que no fuera tan estricto a la hora del registro, para poder dejar
al  niño sin meterse en problemas, obviamente entendía que llevaba a un menor
de edad totalmente excitado en el asiento del copiloto al que sabe que rayos
estaba pasando con su cuerpo, aunque no era eso necesariamente lo que ocupaba
la mayor parte de su mente, si no los repentinos cambios que estaban sucediendo
en el suyo, a la manera en que había reaccionado a Louis y al chico con olor a
fresa y al tal “Zee” y ahora este niño rubio que intentaba ayudar.
Solo conocía dos hoteles de paso uno estaba en el trayecto de su piso a la
escuela y otro de la escuela a su trabajo, ambas tenían cámaras de seguridad y
pedían credencial de identificación a la hora del registrarse, se debatía entre
las opciones y pensó llevarlo a un hospital, el niño estaba de espaldas a él
recostado sobre el asiento y parecía dormido, para cuando se diera cuenta de
que estaba en un hospital los enfermeros ya lo estarían atando a una camilla o
su cuarta opción era seguir buscando algún hotel de paso y  arriesgarse a ser
rastreado en caso de las cosas se fueran a peor o quizá dejarlo en algún
callejón oscuro y solitario bien abrigado pero realmente se torturaría toda la
vida si llegaba a verlo en los periódicos con un título como “encontraron niño
en callejón muerto de frio” había pasado por tantas cosas que descarto
inmediatamente la última opción y las otras simplemente no parecían ser la
solución tampoco.
-¿Niall?- empujo un poco al muchacho en el asiento contiguo buscando llamar su
atención.
-¿aquí es?- pregunto el rubio tratando de adivinar que había al otro lado del
parabrisas, parecía que estaba muy cansado.
-escucha- lo tomo por la barbilla y lo obligó a mirarlo a los ojos – estamos en
una intersección, la luz está en rojo, necesito saber que puedo confiar en ti-
el niño zafo su barbilla y acomodo su mejilla en la mano de Liam.
-tengo un niño de 14 años desnudo en mi coche, no puedo dejarte en un hotel sin
exponerme demasiado, tienes todos los indicios de que abusaron de ti y no
quieres ir a un hospital, pareces inteligente y creo que entiendes en qué
posición me deja esto a mí, necesito saber que puedo confiar en ti Niall- Niall
se puso a pensar, Liam era el único que realmente parecía querer ayudarlo desde
que su cuerpo comenzó a cambiar, asi que si, al menos eso le debía.
-claro que si Liam- contesto de todo corazón disfrutando del calor que la mano
de Liam transmitía a su mejilla.
-Voy a llevarte a mi departamento entonces, necesito que te vistas con mi ropa-
extendió de nuevo su short y caminas sin mangas –y si alguien pregunta ¿Quién
eres? Dirás que eres mi hermano y estas de visita-
15 minutos después Niall pudo ver el edificio en el que supuso vivía Liam, era
grande, supuso también que Liam venia de una familia acomodada, lo cual no era
exactamente correcto pero permitía a Liam vivir con cierto lujo.
El coche entro por un callejón al costado del edificio al estacionamiento
detrás.
-bueno aquí es- Liam se inclinó sobre el asiento para tomar la mochila con la
ropa del gimnasio-vamos a pasar por esa puerta- señalo la puerta metálica
debajo de un pequeño toldo pegado a la pared –recuerda lo que te dije y todo
saldrá bien- Liam hizo el intento de bajar pero Niall lo detuvo con un mano
sujetando su brazo.
-¿Qué sucede?- giro su cabeza
-creo que esto podría causar problemas- sus mejillas se tiñeron de rosa, mas,
antes de bajar la mirada a su entrepierna y si, ahí había un problema, su
erección estaba alzando la parte delantera del short como una carpa de circo.
-pues acomódala- dijo Liam simplemente como si fuera la cosa más fácil del
mundo.
-¿Cómo lo hago?- pregunto aun sin mirar a Los ojos a Liam.
-¿nunca antes habidas tenido una erección?- pregunto incrédulo, bueno el chico
tenía 14, suponía que esas cosas ya debía sucederle hace mucho tiempo, aunque
quizá no, Liam tuvo su primera erección hasta los 16.
-bueno si pero nunca una tan dolorosa, y no creo que esta tela ayude mucho- el
chico realmente se veía perdido y era verdad la tela del short era demasiado
ligera como para esconder la erección de lado.
-bien voy a…- dijo Liam alzando su mano sobre la erección de Niall, el niño
asintió.
Con una  mano alzo la cinturilla del short y con  la otra mano sujeto toda la
extensión del niño, totalmente innecesario, dio  un ligero apretón antes de
colocarla entre su piel y la cinturilla del short, al levantar la vista se
encontró con el rostro de Niall desfigurado de placer.
-¿estás bien?- pregunto un poco inseguro
-solo… -Niall cerró los ojos para dejar escapar un suspiro –se siente bien
cuando me tocas-
-bueno es hora de entrar- Salió rápido del coche intentando esconder el rojo en
sus mejillas, cuando Niall se recuperó se unió a el, Liam estaba empapado de
nuevo.
Corrieron a la puerta trasera del edificio, era antirrobos por lo que era muy
pesado, Liam saco un juego de llaves y entraron por fin, era un pequeño pasillo
con puerta al fondo que decía “recibidor” y otra puerta a lado derecho que
decía “casero”.
El frio calaba en sus huesos y ropa mojada obviamente no ayudaba,  tomo de la
mano al niño y lo guio hasta la puerta que daba al recibidor y a las escalera,
por un segundo se permitió perderse en el intenso azul de los ojos del niño,
eran magníficos,  había algo en su cabello goteando agua de lluvia o quizá en
sus labios morados o en su forma de temblar por el frio que hacían sentir a
Liam protector y cálido.
-Payne- la voz del casero lo hizo voltear.
-dígame Sr. Nicholson- dijo más sereno de lo que estaba.
-No quiero problemas aquí- se acercó unos pasos para ver mejor al niño
escondido detrás de el -¿Quién es?-
Liam no quería exponer más al chico, ni que la gente tuviera la oportunidad de
aprenderse su rostro, estudiar para ser abogado ayudaba después de todo, se
giró y se inclinó un poco para quedar de frente al niño, y le extendió su juego
de llaves.
-ve a la habitación y ponte cómodo- apunto con su dedo el numero grabado en la
llave.
-bueno, en unos segundo estaré allí- lo beso en la frente antes de levantarse y
con un mirada le decía que confiaba en él.
Se acercó al portero mientras escucho a Niall abrir la puerta del recibidor.
-Llama a mamá y dile que ya te siente mejor- grito Liam girándose un poco sobre
los talones, Niall lo miro sorprendido pero entendió que estaba protegiéndose,
dando menos que pensar al casero.
-¿es tu hermano?- joder que había salido mejor de lo que esperaba,
definitivamente sería un buen abogado, se giró al casero hasta que Niall
desapareció detrás de la puerta.
-si Sr. Vino a pasar unos días conmigo, pero agarro un virus estomacal de
camino aquí, acaba de salir del hospital- se sorprendió por la facilidad con
que brotaban las mentiras.
-eso es mala suerte- su cuerpo se relajó por que el casero le creía.
-si eso y que está lloviendo muy fuerte- se molestó cuando recordó que el Sr.
Nicholson era una de esas personas a las que le gustaba hablar mucho.
-han anunciado una tormenta eléctrica en las noticias de als 10- aquí vamos
pensó- de cualquier manera luces muy cansado, debería tomar una ducha
calientita, si necesitas algo tengo un montón de medicina aquí, no dudes en
venir- se dirigió a su habitación.
-gracias- grito al anciano antes de que desapareciera en su apartamento y se
permitió un suspiro de alivio, se apresuró a su habitación un minuto después
cuando recordó que había confiado las llaves de su apartamento a un
desconocido.
Cuando llego a su habitación esperaba encontrarlo vacío, bueno solo una
pequeñísima parte, en cambio se encontró a Niall de pie parado en medio de la
sala, mojando la alfombra y temblando descontroladamente.
-¿Qué haces ahí de pies?- dejo la mochila del gimnasio junto a la puerta-
Tienes que entrar en calor- le dijo acercándose y guiándolo por los hombros
hasta su habitación, arranco la sabana de su cama y la paso por los hombros de
Niall.
-Lo siento- dijo muy suavemente entre dientes- no quería tentar mi suerte y
hacer algo que te molestara y me echaras a la calle-
-ahora estas a salvo, no te preocupes- se levantó y camino hasta la puerta que
daba a su baño y comenzó a llenar la tina de baño con agua caliente,  dejo sus
zapatos mojados junto a la puerta.
Volvió de nuevo a la habitación y encontró a Niall de nuevo  parado en el mismo
lugar en el que lo había dejado.
-escucha Niall sé que es difícil pero su te digo que estás seguro llegado a
este punto- abrió los brazos señalando el apartamento –puedes confiar en mi-
-está bien- contesto simplemente mientras sus mejillas se tornaban un poco
rosas.
-en esa puerta está el baño, te prepare un tina de agua caliente-  camino hacia
la puerta
-espera ¿me vas a dejar solo?- le pregunto el niño preocupado, fue hasta
entonces que Liam se dio cuenta de lo pequeño que era, y de lo asustado que
debía estar estando en un lugar tan lejos de casa con un extraño.
-está bien Niall, solo voy a buscarte un poco de ropa que te quede- le sonrió
sintiéndose gracioso por tener esa extraña necesidad de cuidar de ese niño
–metete al baño y en unos minutos estaré contigo-
Salió de la habitación y fue al cuarto de lavado donde tenía unas cajas de ropa
vieja para la caridad, por suerte encontró los pantalones de piyama que usaba
cuando estaba en la escuela secundaria y una camiseta blanca.
Camino a la habitación vio su reflejo en el espejo de cuerpo completo  que
tenía en su pequeña sala-comedor, se veía fatal, el cabello pegado a la frente
húmeda, descalzo y con la ropa escurriendo, las mejillas sonrojadas y los
labios resecos, casi podía ver venir un gran resfriado.
En su habitación busco un habitación busco una camisa y un pantalón de pijama
para cambiarse la ropa mojada, entro al baño llevando la ropa mojada en un
brazo que dejo caer junto a sus zapatos mojado y en la otra la ropa seca para
él, el niño rubio parecía tener problemas para quitarse la ropa, sus dedos
temblaban descontroladamente.
-lo siento- le dijo cuándo se percató de su presencia- me duele el cuerpo y no
puedo levantar mucho los brazos-
-déjame ayudarte entonces- puso la ropa su seca sobre el lavabo y se acercó
–levanta los brazos hasta donde puedas-
Se inclinó un poco para poner sus manos por debajo de la camisa a la altura de
la cintura e innecesariamente puso sus manos sobre la piel blanca de su cintura
y recorrió su cuerpo con mucha lentitud, asombrado por el temblor y profundos
suspiros que le arrancaban sus caricias al niño, cada curva era una especie de
descubrimiento la curva de su cintura, sus accidentadas costillas el suave
bello dorado apenas visible en sus axilas y sus brazos delgados pero musculosos
era un sucio deleite bajo sus dedos, cuando la camisa por fin desapareció por
encima de su cabeza Liam pudo ver en el rostro del niño los rastros de placer
de su toque, sus ojos se cerraban suavemente, el ceño delicadamente fruncido,
sus mejillas sonrojadas y su boja entreabierta en una perfecta “o”.
La mente de Liam divago, imagino entrando algo muy diferente al aire por el
hermoso bulbo rosado que formaban los labios del chico, y al chico le gustaba
no es que Liam fuera vanidoso pero era obvio por la erección alzándose dentro
de su short de gimnasio.
-creo que tu solo puedes con el short-  se arrepintió cuando el niño borro
aquel gesto placentero de su rostro.
Giro a otro lado cuando sintió su sangre golpeando en las mejillas, camino
hacia al espejo sobre el lavabo y se quitó la camisa húmeda, por el reflejo vio
a Niall devorarlo con la mirada mientras se humedecía los labios con la lengua,
y  mierda esa boca seria la perdición de Liam.
Después de lo que pareció un minuto muy largo el niño se giró a la tina del
baño y desde esa perspectiva Liam pudo esa extraña humedad entre los muslos
blancos del niño, trayéndolo un poco a la realidad de lo que le había estado
sucediendo.
Ya que vio al niño totalmente sumergido en la tina se dio la vuelta y se acercó
un poco.
-creo que tus cambios recientes de deben a que has entrado en la pubertad-
afirmo ganándose una mirada incrédula del niño.
-debes estar bromeando- dijo demasiado serio para estar molesto o divertido por
la idea.
-no,  no bromeo- dijo en el tono serio de abogado –todos vivimos esa etapa de
diferentes maneras puede ser que la tuya sea alguna manera más intensa que las
del resto- se sentó junto a la bañera con las piernas cruzadas frente a él
jugando con la punta de sus dedos en el agua de la tina, ese pequeño gesto era
extrañamente reconfortante.
El niño esta vez parecía mas convencido por la explicación de Liam.
-no puedo explicar tu habilidad para olfatear olores o ese extraño liquido
saliendo de tu trasero pero sabes una cosa, esta noche yo también pude oles
cosas, conocí a los que emanaban los olores que describiste,  incluso el tuyo-
-¿conociste al chico que olía a tabaco?-le pregunto el niño con brillo de
angustia y preocupación en la voz, Liam asintió.
-y era un poco freaky, incluso sentí miedo cuando se me acerco- en su mente
revivió el momento, recordó esa extraña secreción en su trasero que se sentía
igual a la de Niall la primera vez que lo toco, pero eso se lo guardo para él,
esa situación en particular le apenaba un poco, sentía como si estuviera
deseando el pene del chico dentro de él.
-gracias estoy un poco más tranquilo- le dijo sacando los pies por un lado de
la bañera para poder sumergirse un poco más en la tina.
-¿te sientes mejor?- retrocedió un poco para darle espacio.
-no pero estoy más tranquilo- por el  rabillo del ojo pude ver los pequeños y
regordetes dedos de Niall, un corte rojo que subía desde la planta del pie
hasta la mitad del empeine capturo su atención.
Se movió para quedar enfrente de la bañera a los pies pequeño del niño, un nudo
se le atoro en la garganta, había cortes severos y profundo en la piel, algunos
leves y otros ya cicatrizados, solo se pudo imaginas las horas que paso Niall
corriendo descalzo.
Fue por el botiquín de primeros auxilios debajo del lavabo y regreso a su lugar
frente a la bañera.
-voy a curarte lo pies-
-no es necesario Liam- no lo escucho, había pasado muchos días en la calle,
este niño ocupaba un poco de atención y cuidados.
Tomo un pedazo de algodón y lo impregno con agua oxigenada que desinfecta igual
que el alcohol y arde un infierno meno, noto la agradable pero extraña
sensación eléctrica en los puntos donde sus pieles de tocaban, Liam se preguntó
si había sucedido lo mismo las otras veces que lo había tocado y si ahí estaba
sensación solo que no se había dado cuenta hasta ahora.
Una vez que termino de limpiarla tierra y sangre seca de los cortes descanso
sus manos sobre su regazo y tan pronto como su manos estaban fuera de la piel
del niño comenzó a extrañarlo.
Levanto la vista al rostro de Niall donde de nuevo tenía ese gesto de placer
haciendo con sus labios ese hermoso bulbo rosado que hacia tener ideas
perversas a Liam.
Era algo asi como una sensación fetichista cuando de nuevo tomo los pies de
Niall entre sus manos y apareció de nuevo la sensación eléctrica, admiro con
veneración los pies pequeños y dedos regordetes como los de un niño pequeño,
ignorando lo feos cortes claro.
-acércate- pidió Niall con un gemido gutural y agudo.
Su mente se desvaneció unos minutos, cuando volvió en sí, Niall se inclinaba
sobre el borde de la bañera con la lengua enterrada en la boca de Liam.
-detente- advirtió Liam sacando 8 de sus dedos del ano de Niall, gimió bajo
cuando se perdió el contacto y sintió el extraño liquido baboso entre sus dedos
–tienes 14 años y yo 20 esto es técnicamente una violación- maldigo en su mente
el código penal que se sabía de principio a fin.
El niño arqueo su espalda hacia abajo y echo la cabeza hacia atrás dejando a la
vista su blanco cuello, un gesto muy femenino en lo que Liam respecta- pero se
siente bien li, de alguna manera creo que es lo que mi cuerpo pide-
-no me llames Li- dijo en tono molesto –solo mis amigos me llaman asi- los ojos
del niño se abrieron con pánico.
-sal- dijo fríamente haciendo que el niño se estremeciera –es hora de secarte-
estaba molesto consigo mismo por ser tan imbécil y por ponerse en peligro como
lo estaba haciendo.
El niño salió de la tina y se paró frente a Liam cubriendo sus partes íntimas
con las manos, como si Liam no las hubiera visto o tocado antes, y la mirada
fija en el suelo.
-tenemos que pensar que vamos a hacer- tomo la toalla y comenzó a secar el
cabello del chico, era pequeño de estatura también, apenas al llegaba al pecho.
-¿me vas a echar?- su voz se quebró en la última palabra –por lo menos déjame
quedarme esta noche, dormiré en el suelo junto a la puerta, te prometo que no
te voy a tocar otra vez, no te voy a causar problemas, hace días que no duermo
en un lugar calientito- Niall tomo con sus manos temblorosas las manos de Liam
deslizando la toalla de su cara, tenía los ojos rojos y llenos de lágrimas, su
labio inferior temblaba al borde del llanto.
-por favor- su voz se quebró totalmente, cerro sus puños sobre el pecho desnudo
de Liam y descanso su mejilla sobre ellos, Liam se enfureció mas consigo mismo
por hacer sentir mal al niño que solo pedía su atención, no de la manera
adecuada, pero mierda tenía 14 años estaba lejos de casa y de su familia con
saber qué diablos ocurriéndole a su cuerpo.
-lo siento dijo Liam, no estoy enojado contigo- solo conmigo mismo- te traje
hasta aquí y te vas a quedar hasta que encuentre la manera de regresarte a
casa- el niño suspiro de alivio en su pecho, aunque sintió alguna gotitas de
agua resbalarse por su estómago.
-sobre la cama deje un poco de ropa, cámbiate mientras tomo un baño- el niño
envolvió con la toalla su cintura y Liam cerró la puerta cuando salió.
Agradeció al cielo y a todas las divinidades cuando por fin estuvo solo, la
erección cautiva en sus pantalones húmedos ardía como si estúpidamente lo
hubiera metido en aceite hirviendo.
Cuando libero su erección sintió un poco de alivio y mucho horror su pene era
por lo menos 4 pulgadas más larga y 2 más ancha, casi cae de culo cuando ante
la imagen de su gigante de su pene, era desagradable la forma en que su piel se
estiraba como si apenas pudiera contenerla dentro de sí mismo.
Corrió a la bañera y abrió la regadera con la cabeza fija en su pene se metió
debajo del chorro de agua, sus pies estaban sumergidos hasta las rodillas del
agua en la que se había bañado y el rubio y descendía conforme se iba por la
coladera.
Se arrodillo y la mitad de su pene quedo bajo el agua, el alivio fue
instantáneo en la mitad de su pene que estaba sumergido en el agua, de alguna
manera lo sabía, sabía que eso que escurría del culo de Niall mezclado en el
agua haría desaparecer el ardor, que su cuerpo reaccionaba a la presencia de
Niall, como lo hizo a la presencia del tal “Zee”, su pene descomunal, los
olores, ese sentimiento desgarrador de protección y amor que sentía por Niall.
Intento masturbarse para aliviar la presión pero el contacto con mi mano fue
doloroso, la piel de su pene estaba tan estirada y tensa que era muy sensible,
sabía que esa no era la salida, termino su ducha y con mucho cuidado se secó,
cuando vio sus boxers rojos favoritos sobre el lavabo supo que iba a ser
doloroso, pero si no lo usaba su pijama se vería igual que la de Niall momentos
atrás.
Cuando salió del baño una voz femenina dejaba un mensaje en su contestadora,
aburrido recordó que había tenido que hablar con sus amigos quizá hace más de
una hora.
-Niall por favor siéntate- le pidió por que estaba de pie a lado de su cama,
como si hubiera sido secuestrado y lo de unos minutos atrás no hubiese
sucedido, ya debería haber tomado un poco de confianza a estas alturas.
Corrió hasta la cocina donde tomo el teléfono justo en el momento en el que
Danielle decía adiós.
-Danielle no cuelgues- grito a la bocina del auricular.
-porque no contestabas mis llamadas te he dejado como 30 mensajes- e
increíblemente había 28 mensajes en su contestadora, y era increíble porque por
la voz sedosa y la forma en que arrastraba las palabras se imagina lo borracha
que estaba o drogada.
-estoy bien Danielle, tú en cambio no te escuchas muy bien, si te soy sincero-
no pudo contener la risita en su voz.
-cielos Liam todos en esta fiesta están volando muy alto, se fue la energía
eléctrica y estamos a oscuras, una chica tienes sus dedos muy dentro de mi
vagina y ¿sabes qué? Es genial, ni siquiera me importa- definitivamente eso
estaba mal.
-¿estás bien? ¿Debo llamar a la policía?- le pregunto un poco alarmado.
-dios no Liam, eso arruinaría todo, vive un poco –eso le decían todos- en donde
crees que tengo los dedos de mi mano libre- increíblemente eso había hecho
bajar su erección.
-Cielos Danielle no quiero saberlo ¿estarás bien?- pregunto intentando parecer
tranquilo.
-si- dijeron al otro lado del teléfono después de un grito suave de placer.
-llámame si las cosas se ponen feas, adiós- colgó sin esperar contestación.
Cuando volvió a la habitación Niall ya estaba sentado sobre la cama son las
piernas cruzadas frente a él, tenía las mejillas rojas y parecía ansioso.
-creo que ya sé que es lo que haremos- la sonrisa del niño lo asombro, la forma
en que se iluminaba su rostro era bellísimo,  no hablo esperando que Liam
comenzara a explicar.
-mañana (ósea hoy más tarde) llamaremos a tus padres para decirles que estas
bien y que te envíen tu pasaporte y después te pondré en un vuelo a Irlanda- la
decepción del niño fue obvia asi como el brillo y su sonrisa desaparecieron.
-¿Qué sucede? ¿no quieres volver a casa?- pensó que quizá la situación en casa
de Niall no era buena y esa era la razón, en primer lugar, por la que había
escapado.
-pensé que te referías a ayudarme con mi otro problema-
-tu otro pro… uhhh ohhh- entendió cuando Niall intento esconder su erección
dentro de la pantalón de pijama que le había prestado.
Niall estaba profanando la infancia de Liam con su erección en la pijama
favorita de su adolescencia bueno hasta la fecha por eso aun la conservaba.
-¿Por qué no te masturbas?- pregunto como si fuera la cosa más obvia.
-lo he hecho durante 3 días- sus mejillas rosadas se sonrojaron furiosamente –y
no ha ayudado en nada, de hecho creo que me dañado el túnel carpiano-
Liam soltó una carcajada por el tonto comentario, Niall lo siguió asi como el
ambiente se aligero.
-eres muy pequeño y yo muy grande, no puedo ayudarte Niall- le dijo Liam
mientras ahora era el el que se sonrojaba.
-la edad no importa Liam, no es que nos vayamos a casar o que te esté pidiendo
que seas mi novio es solo sexo- Niall hablaba en serio, Liam suspiro buscando
las palabras para darse a entender.
-no me refiero a la edad Niall- dijo Liam sonrojándose hasta la punta de las
orejas.
-¿entonces?- inclino la cabeza de lado en un gesto infantil, maldijo la hora en
que decidió hacerse el inocente.
-veras- comenzó- tu cuerpo es muy pequeño y yo…- gesticulo con las manos- soy
muy grande para estar en ti-
Estaba desilusionado, era como si supiera que el sexo ayudaría a calmar sus
hormonas, casi como Liam sabía que meterse bajo el agua con la que se bañó
Niall calmaría el ardor de su pene.
-y…- pensó en sus palabras –¿eres muy muy grande?
-eres imposible- se dejó caer en la cama con los pies colgando, con su brazo se
cubrió los ojos.
Alguno minutos después la cama se movió debajo del peso de Niall que se sentó
sobre sus caderas y apoyo sus manos callosas sobre su pecho desnudo
masajeándolo suavemente
-¿Qué crees que haces?- apretó las manos pequeñas de su compañero fuerte contra
su pecho para que no se movieran.
-intento animarte, lo siento- se sonrojo y separo sus manos evitando el
contacto con Liam.
-no se trata solo de edad, ni de los… tamaños, es sobre mi si yo aceptara estar
contigo para seria abuso sexual, aprovecharme de tu inocencia y eres tan
pequeño- esto último salió como un gemido deseoso más que un lamento- si
estuviera en tu condición me gustaría que alguien me orientara y me protegiese,
no esto-
Niall le devolvía con la misma intensidad la mirada.
-entonces ¿no te gusto?- hablaron sus inseguridades, sus ojos se enrojecieron
por las lágrimas contenidas.
-Niall eres hermoso, pero no me provocas eso- mintió,
-me siento tan estúpido- se bajó de su regado con la confianza y orgullo
menguado.
-no te preocupes te prometo que todo estará bien- se sentó junto a Niall y lo
atrajo a su pecho con su brazo, hundió su nariz en su cabello y se llenó de su
aroma.
Imagino a algún cachorrito refregándose en su pecho queriendo resguardarse de
fría la e incesante lluvia. Los ojos rojos y llenos de lágrimas contenidas, las
mejillas enrojeciendo más con cada palpitación y ese hermoso bulbo rosado en
que se convertía su boca entreabierta, un beso no podía lastimar a nadie.
Tomo entre sus dedos la barbilla de Niall y alzo su rostro, el niño cerro los
ojos y trago saliva, aventurándose a lo desconocido abrió los labios para Liam.
Fue suave y torpe, su boca se llenó de la esencia de Niall, el caramelo, la
miel y la pureza, como si de su boca emanara una fuente eterna de miel
deslizándose por su lengua y bajando por su garganta, un ronroneo y gesto de
malestar en el rubio le hizo separarse de él.
-lo siento fue mi primer beso, de seguro fue horrible- seguía alzado su rastro
por la mano de Liam, pero tenía los ojos fuertemente cerrados evitando a toda
costa encontrarse la vergüenza.
-estuviste estupendo Niall- le contradijo –solo se suave y no te desesperes- el
rostro del niño se ilumino por la implicación, seguirían adelante con ello.
Paso sus manos por las axilas del niño y lo sentó con las piernas abiertas
sobre su regazo y dura erección, la cual recordó hasta que sintió el culo del
restregándose contra ella pero la olvido enseguida cuando concluyo que eso
jamás sucedería, bajo por la cintura del niño sobre la camisa que le había
prestado luego por su espalda y al final acuno el suave culo de Niall por
encima de su preciada pijama.
-sabes que el chocolate es mi nueva golosina favorita- le dijo Niall, intentaba
ser agradable, y no hacía falta verlo sonreír para que era por demás agradable,
de seguro su escuela tenía mucho amigos.
Dejo que esta vez fuera Niall quien guiara el beso, suave y delicado dejo que
chupara sus labios,  permitió su dulce lengua ir un poco dentro de su boca.
Sus manos pequeñas acunaros las curvas de su mandíbula y con sus rasgo con
suavidad su incipiente barba, eso le indico que Niall le estaba dando permiso
para tocarlo, con un ligero apretón en el culo, a manera de entendimiento,
subió las manos y las metió debajo de la camisa y masajeo aquella delicada piel
blanca en su espalda, la sensación se intensifico cuando se dio cuenta que con
sus dos manos podía casi cubrir completamente las espalda del chico, era aún un
niño, la culpabilidad se extinguió tan pronto como llego cuando suplico por más
dentro de su boca.
-te quiero por todo mi cuerpo Liam- pidió mirándolo seriamente a los ojos
–dentro y fuera-
Deslizo fuera de su cuerpo la camisa que llevaba poco usando, disfruto con sus
dedos cada centímetro de piel que podía tocar, su mente se nublo como su boca
se llenó de saliva cuando sus pulgares rosaron unas protuberancias rosadas
sobre la febril piel de su pecho.
El rostro de Niall se transformó en ese gesto de placer que hacía que Liam
quisiera arrancarle el resto de la ropa y violarlo al olvido y sin piedad hasta
matarlo.
Cuando tomo entre sus dientes y torturo su pezón rozado, empujo tan fuerte su
erección sobre los muslos de Niall esperando que la fricción aliviara un poco
el ardor de su piel.
-tu saliva es mágica ¿sabías?-le dijeron esos suaves labios en su boca.
-¿Por qué?- se separó de él, notando el gesto de disgusto del rubio cuando lo
hizo.
-ya no siento tanto calor y los lugares donde has lamido ya no arden- señalo
primero sus dos pezones y levanto la vista, su vista estaba totalmente nublada
por el placer magnifico e inminente.
-más Liam estoy tan cerca- la confesión lo hizo ruborizarse, aunque se alegró
pues pensó que si lograba neutralizar la calentura hormonal antes de llegar al
sexo su conciencia terminaría casi intacta.
Tomando de nuevo (como de nuevo igual de necesario) por el culo al niño rubio y
lo recostó sobre la cama, se deslizo entre sus piernas sobre su pecho hacia su
cuello para devorar la suave carne allí, mientras deslizaba su mano derecha
dentro del pantalón de pijama del rubio y tomaba su palpitante erección.
Basto esa mano para cubrirla por completo y comenzó a masturbarlo aprovechando
su lubricación natural, Liam pensó en que el no lubricaba de esa manera y
supuso que si Niall no fuera gay sería un semental.
-Liam estoy cerca- el susurro sobre su oído lo distrajo de sus pensamientos,
aumento la presión en su agarre,
-Liam yo voy a…-sin alcanzar a terminar el pequeño cuerpo debajo del suyo se
arqueo y convulsiono de éxtasis.
Niall sintió su orgasmo atorado en la base de su pene, como si una broma cruel
del destino no le permitiera saciarse, pensó rápidamente en los días anteriores
como sus orgasmos habían corrido estrepitosos y fluidamente fuera de su cuerpo,
esto era algo nuevo y devastador.
Las lágrimas comenzaron a corres salvajes de sus ojos, ahora más que nunca lo
necesitaba, algo en él le gritaba que lo necesitaba ya.
-¿Qué ha sucedido?- quiso saber Liam al no sentir al liberación de Niall entre
sus dedos.
-no lo sé-le respondió el niño con las  voz totalmente desgarrada y frágil.
Liam sabía que por la edad esto debería ser lo más fácil para un adolescente,
pero también era más que obvio que Niall no era un chico normal.
-¿Qué sucede conmigo? Ayúdame Liam por favor- el niño ahora se retorcía por el
llanto histérico.
-shhh- lo arrullo- intentemos otra cosa-
Se inclinó sobre sus rodillas y se deshizo del pantalón de pijama de Niall
dejando ese maravillo cuerpo desnudo a su merced, y tenerlo a si era un deleite
para cada uno de sus sentidos y con todo lo que creía saber sobre el sexo o al
menos sobre el sexo homosexual se propuso a darle lo que le pedía.
Se agacho de nuevo entre los muslos blancos y con pereza los beso, rodando su
lengua por la sensible piel allí, los gemidos y gritos de placer, el cuerpo
retorcido del niño le indicaban que iba por bien camino.
Desde donde se encontraba no podía ver en toda su extensión la hermosura del
niño,  pero sabía que no era nada menos que perfecta, alcanzaba a ver sus
labios y pezones rosados,  los testículos arrugados y también rosados con un
fino bello rubio y el pliegue húmedo donde comenzaban sus nalgas y escondían su
agujero, de donde emanaba ensordecedora la esencia de Niall.
Se acercó a ese pliegue y el olor fue contundente, toda la esencia provenía y
se hacía más fuerte allí, como si le indicara que era allí a donde debía ir,
envalentonado con alguna fuerza en el universo lamio ese pliegue de piel
encontrando tan dulce la esencia de Niall como nada que hubiera conocido en la
vida.
Todo después de eso sucedió con rapidez, se encontró succionando un pequeño
testículo del niño con demasiada fuerza como queriendo sustraer la semilla
atreves de la piel, pero al niño no parecía provocar dolor alguno, solo placer
de estar que Liam estuviera en contacto con el.
Desde su privilegiada vista podía que asi era, cuanto el niño lo disfrutaba del
placer carnal, lo podía sentir en la piel de sus testículos palpitando entre
sus labios, sobre su lengua.
-sí algo te incomoda me lo dirás ¿verdad?- pregunto aun consciente y cariñoso
en medio de aquel frenesí.
-hu huh- asintió frenético el rubio también.
Una vez confirmado ni lento ni perezoso recorrió con la lengua la longitud
rosada del niño, saboreando entre sus dientes el líquido cristalino que
rezumaba en la punta, para su sorpresa también era acaramelado y pura, Niall
parecía una colmena sudando piel por cada orificio.
Hundió en su boca un par de veces toda la extensión del rubio apenas llenándole
la boca, sorprendido por su maestría y naturalidad a la hora de amar a este
niño se preguntó si todo aquello que estaba haciendo lo sabía por instinto pues
nunca antes lo había hecho y al parecer lo estaba haciendo bien., después
decidió ir a averiguar si su boca aún conservaba esos sabores.
-abre los ojos- pidió Liam, decidió que puesto que iba ir al infierno, o por lo
menos a prisión, disfrutaría al máximo de esta experiencia.
Una vez contemplo los ojos azules y tenuemente amarrillos  del niño  suavemente
presiono sus labios en un beso cariñoso y de profundo respeto, los labios de
Niall se hundieron y amoldaron de los labios del Liam, su besos le hacían
recordar la inocencia del rubio eran torpes, húmedos y dentados, su conciencia
trato de volver, de sobreponerse pero había un instinto animal hundiéndole sus
dientes, sofocándolo y arrastrando a la oscuridad.
-Liam- gimió Niall patéticamente, roto y sin aire, Liam sintió la pequeña
erección presionando contra su estimado, le hacía cosquillas contra sus
músculos.
-quiero verte desnudo- pido el rubio, Liam gimió ante la idea,  pensaba
mantener las luces apagadas cuando ese momento llegara.
Muy a su pesar se separó del beso y se quitó la camisa, los ojos de Niall lo
recorrieron hasta perderse en el bulto en su pantalón de pijama, se sonrojo
ante la mirada de sorpresa del rubio.
-¿ese es tu…?- pregunto a medias tragando saliva, Liam asintió.
-¿quieres parar?- le pregunto ahora él.
No afirmo pero tampoco lo negó, levanto las manos y las acerco a su torso,
levanto la mirada pidiendo permiso, Liam sonrió y asintió, se estremeció cuando
los dedos blanquecinos se hundieron en el bello debajo de su ombligo.
Niall subió los dedos, saboreando con ellos la sal en su piel morena
deleitándose con los músculos en su pecho y hombro.
-eres hermoso Liam- las palabras del niño lo hicieron sonrojarse furiosamente.
De mañana gana Niall retiro sus dedos de la piel sedosa indicándole a Liam que
lo quería fuera de sus pantalones de pijama y dentro de él lo más pronto
posible, y Liam lo sabía, fue consciente de nuevo del ardor en la piel
conteniendo su pene momentáneamente nublado por el placer de antes, Niall se
recargo contra la cabecera de la cama para hacer espacio a Liam.
-intentas matarme con eso- gimió el rubio muy serio y preocupado, de verdad
pensaba que podía morir con eso adentro.
Tomo todas sus fuerzas para no retorcerse y caer riendo a carcajadas por lo
hilarante de la escena.
-¿quieres parar?- estaba rogando por que el niño que lo tenía anormalmente duro
dijera que quería continuar, le bastó con darse cuenta del niño adelantándose
para tomar su pene doloroso entre sus pequeñas manos de algún modo sintió
alivio, la piel sobre-estirada no quemaba donde Niall las manos, con suave
vaivén la punta comenzó a brillar fuera de su húmeda prisión.
-¿puedo?- la voz aterciopelada de Niall le hizo abrir los ojos que no sabía que
había cerrado y asintió, el niño abrió sus labios y trato de contener
suavemente la enorme punta entre ellos, se retiró para levantar el rostro y
mostrar a Liam como sus labios ahora brillaban húmedos por el líquido pre
seminal.
Y de nuevo esa imagen divina inundo su mente solo que ahora más perversa y
real, ese hermoso  bulbo rosado húmedo y brillante, respirando sobre la cabeza
de su pene con las mejillas profundamente sonrojadas, el iris azul totalmente
dilatado y los ojos llenos de lágrimas de placer.
Echo la cabeza hacia atrás y dejo que su realidad lo llenara, se derramo duro e
intenso como nunca antes lo había hecho, su pene pálpito y se estremeció con
cada chorro de semen. Liam nunca se había drogado pero estaba seguro que se
sentía igual, la ligereza y el placer obligándolo a volar muy alto y lejos.
Con una mano sobre la nuca y otra sobre sus costillas, acostó a Niall y lo
acuno entre sus brazos contra el colchón, el niño lo veía con los ojos abiertos
quizá de miedo y esperando lo que sea que se avecinase no muy seguro de
quererlo en realidad, pero lo quería.
Liam lo beso suave, probando su propia semilla sobre los labios de Niall, y
fuese posible el beso se volvió más suave y delicado, abrumador para Niall por
la ternura y el amor con que el chico lo trataba, disfruto con cada pedazo de
piel que podía tocar con sus manos.
-Niall te voy a dilatar ¿ok?- le advirtió separándose de sus labios.
-¿Cómo? ¿a qué te refieres?- pidió Niall alarmado, pero rápidamente
tranquilizado por las grandes manos que acariciaban su piel y anestesiado por
los pectorales de Liam entre sus dedos.
-necesito relajar los músculos de tu ano para penetrarte sin lastimarte mucho-
-sí, está bien, ok- asintió frenético el niño con los ojos cerrados,
-¿y Niall?- su voz se oscureció,
-¿sí?- pregunto con una voz pequeña,
-no cierres los ojos- los ojos de Niall se abrieron de golpe para ver a Liam
devolviéndole una sonrisa extraña y peligrosa, que le hizo estremecer.
Bajo  la mano que no sostenía el cuello de Niall acaricio suavemente su
abdomen, rosando su pene y apretando ligeramente sus bolas rosadas, encantado
por el murmullo perverso que podía arrancar del pulmones del niño con sus
manos, era extraño y muy a lo “star wars” pero Liam se hacía al lado oscuro, su
sonrisa orgullosa y lasciva iba en aumento con cada grito, gemido y murmullo
del niño, sin dudarlo estiro su dedo medio por entre las nalgas de Niall
lubricándolo con aquella sustancia dulce y cristalina, entro sin resistencia
alguna, todo el año y nalgas se tensaron cuando estuvo totalmente dentro ocupo
otra vez de todas sus fuerzas por no joder violentamente el ano del niño con su
dedo, en lugar de eso volvió a besar al niño mientras se tragó cada gemido que
brotaba de su garganta.
-mas- pidió Niall en cuanto sintió que el dedo de Liam entra y salía con mayor
facilidad de su cuerpo.
Al cabo de un rato Liam ya tenía 3 dedos dentro de Niall moviéndolos
suavemente, disfrutando del calor y la humedad que pronto se cernirían sobre
él.
A estas alturas Liam sería un maldito hipócrita santurrón si dijera que no
quería estas dentro del niño que se estaba entregando por completo, necesitaba
aliviar el ardor de su pene y cuerpo.
-creo que estás listo- dijo más por lo desesperado que por lo que estaba seguro
que el niño estaba listo para recibirlo, un gemido ahogado salió de Niall a
forma de respuesta cuando saco sus dedos de su ano.
-si está bien- le contesto Niall al fin, totalmente abrumado pero abriendo las
piernas para Liam.
Liam se volvió sobre su costado para buscar un condón en unos de los cajones de
la mesita a lado de su cama, cuando lo encontró volvió a su lugar entre las
piernas de Niall, sus ojos brillaban de miedo mientras Liam rasgaba la
envoltura metálica y ponía el condón en la punta de su pene, tarde que
comprendió que no había manera de que entrara en ese condón o en cualquier otro
quizá en una bolsa del supermercado pero no en ese condón.
-¿sucede algo malo?- pregunto Niall al ver el ceño fruncido de Liam
-el condón es muy pequeño- contesto en un susurro decepcionado, Niall entendía
no era tonto, sabía lo que significaba no usar condón cuando tenía relaciones
sexuales, pero si Liam quisiera hacerle daño pudo haberlo hecho desde hace
horas, el era pequeño y débil y Liam era grande y musculoso.
-confió en ti- y de verdad lo hacía.
Liam sintió hincharse su corazón de amor y orgullo, coloco la punta de su pene
en la entrada de Niall y se recostó con cada codo a lado de la cabeza del niño,
presionando un suave beso en su frente.
Después de un minuto asi Liam estaba hecho un animal, por no encontrar otro
adjetivo que describa su excitación,  lleno de deseo a punto de desgarrar a su
presa, Niall estaba debajo suyo con las manos sobre su pecho a modo de
protección sobre un posible ataque con las piernas abiertas a la espera de
Liam, su labio inferior temblaba y sus ojos estaban llenos de miedo y lágrimas,
de su primera relación sexual, pero no conmovió a Liam lo deseaba ahora él.
-va a doler- si darle tiempo para contestar con un movimiento brusco enterró la
cabeza de su pene dentro de su carne caliente y rosada.
Se quedó quieto como estaba viendo las lágrimas escurrir de los ojos de Niall
perdidos por en algún punto lejano por el dolor, contra su propia voluntad
comenzó a deslizarse lentamente en Niall, él no estaba preparado para tomarlo,
lo supo cuando Niall pataleo y golpeo su pecho para que se detuviera pero él no
lo hizo, el alivio y placer llego tan pronto como el ardor abrazador de su pene
desapareció.
-detente por favor, me haces daño- suplico, el rostro de Niall palideció pero
no sabía si por el dolor o alguna otra cosa.
-lo  siento no puedo- la cabeza de su pene separando la carne de Niall a su
paso provocaba una asombrosa sensación en cuerpo, sus instintos animales
apoderándose de él, la lucha inútil del niño empalado lo hacía sentir poderoso
de una manera diabólica.
-Liam me haces daño, me duele, prometiste que no lo harías por favor detente-
la forma en que luchaba, en que las suplicas salían de sus labios y su llanto
dramático lo excitaban más, comenzó a moverse, se deslizo hacia afuera un poco
y Niall lucho por que no volviera a entrar, pero la presión solo aumento el
placer de Liam en la primera estocada sintió algo romperse dentro de Niall,
algo dentro de sus caderas acompañado por el crujido amortiguado por la carne
del chico.
Se detuvo de verdad hasta que el rosa en los labios y mejillas de Niall fue
reemplazado por el blanco y después por el morado y sus ojos se entrecerraron
dormidos.
Su libido comenzó a extinguirse cuando en su mente brillaron las palabras
asesinato y violación como anuncios de neón.
Llevo su mano a la mejilla del niño inerte y se asustó por lo helado de su
piel, en sus ojos empezaron a brillar las lágrimas, lo había matado cuando le
había pedido que parara, que lo estaba lastimando.
Cuando estaba por salir del cuerpo de Niall una vibración sobre su pene lo hizo
levantar la mirada hacia el rostro del niño y él le regresaba la mirada pero
después su rostro fue desfigurándose de dolor y horro, un grito sordo y ahogado
desgarro la garganta de Niall al tiempo que los músculos del ano de Niall
comenzaron a convulsionar sobre Liam, antes de darse cuenta se estaba
derramando dentro del cuerpo de Niall, una gran descarga que aseguro no era
normal para un niño de su edad o nadie en el mundo mancho su cuerpo perdiendo
entre la blancura de su piel.
3 minutos después los músculos dentro de la cadera de Niall se detuvieron.
Niall comenzó a llorar amargamente sin hacer ruido, -te pedí que te detuvieras-
grito pero solo salió un murmullo grave, bajo y desgarrado,
Ahora que su mente recuperaba un poco de compostura los hechos se cernían sobre
el de una manera que le erizaba la piel de horror y asco.
-no deberías gritar, te lastimaste la garanta- le susurro Liam, como ausente de
lo sucedido.
-me has asesinado el culo, ¿me has violado entiendes es?- a pesar de que sus
palabras eran apenas un suave murmullo estaban cargadas de dolor, de decepción
y veneno-me has violado ¿y crees que me preocupa mi garganta?- algo en la
escena le parecía nuevamente muy hilarante pero sabía que reír estaba mal,
Niall estaba enojado y muy lastimado.
-sal de mi culo pedazo de mierda idiota- el cuerpo de Niall convulsiono pero
ahora de llanto.
-¿no te gusto?- por alguna razón Liam estaba diciendo estupideces aunque en su
mente podía ver la magnitud del daño de su boca salían puras estupideces.
-parece que lo disfrute- sus palabras estaban cargadas de ira y parecía que
solo hacían más pesada la culpa sobre la conciencia de Liam –ni cuando me
disloque la rodilla sentí tanto dolor –lucho otro poco-sal de mi por favor
Liam- ahora pidió cambiando su estrategia viendo si podía hacer sentir al menos
lastima a su agresor.
Liam se asustó cuando se percató de que en su lucha Niall no movía sus piernas,
pero no dijo nada.
Se irguió y bajo la mirada a donde se unía con Niall, trago saliva cuando vio
sangre en su vello púbico, alrededor de donde estaba enterrado y sobre las
sabanas, comenzó a salir muy despacio viendo al niño quejarse por el obsceno
“pop” que provoco el vacío del pene que salía de él.
Unos enormes coágulos de sangre y semen escurrieron del agujero desgarrado,
doblo las sabanas sobre ellas mismas para ocultar la sustancia sanguinolenta
para que Niall no pudiera verla.
-Liam ¿Por qué no puedo mover las piernas?- por tercera vez en la noche tragaba
grueso, mientras tanto en su mente se apagaba en el anuncio neón la palabra
asesinato pero comenzaba a parpadear la palabra lisiado.
-es normal- mintió- estas un poco entumido ¿puedes sentir esto?- pregunto
mientras apretaba ligeramente sus muslos, tan pronto como a Niall asintió Liam
suspiro.
-en unos minutos podrás moverlos- le seguro poniéndose de pie sobre sus
rodillas gelatinosas, hizo el intento de acercarse para tomar a Niall en sus
brazos y llevarlo al baño pero este rehuyó a su toque abriendo sus ojos con
terror, lo cual hacia crecer el dolor dentro de sí mismo pero que ni siquiera
llegaba a compararlo con el daño que le había hecho a él.
-tranquilo, necesito lavarte, no voy a hacerte daño- claro Niall no le creía ya
se lo habían prometido una vez y las cosas habían ido muy mal
-por favor no- fue todo lo que pidió Niall y Liam se rompió, como una represa
conteniendo más agua de la que podía soportar, cayo de rodillas junto a la
cama, junto sus manos como en un rezo y se puso a llorar-oh no no no- para su
horror Niall lo estaba intentando tranquilizar pero no porque sentía haberlo
hecho llorar con su reacción, si no, porque tenía miedo de hacer enojar a quien
le podía hacer más daño.
-puedo caminar yo solo- le dijo Niall, levanto la vista y lo vio arrastrándose
por la cama aun con las piernas adormecidas, el espectáculo era por decir lo
menos, horrible, Niall ya no era hermoso, su piel tenia fuertes moretones
alrededor de sus caderas, delgados como dedos, de los dedos de Liam, y en su
barbilla había otro moretón, pero no podía recordar haberlos hecho, lo cierto
es que no estaban ahí antes de comenzar, su gesto de dolor cuando las sabanas
rosaban su trasero, su rostro desfigurado por las lágrimas que corrían aun
libres por las mejillas, su cuerpo que temblaba de angustia y miedo por la
presencia de Liam.
Ni siquiera se pudo sostener cuando se iba con los brazos al frente contra el
suelo en su intento de ponerse de pie, al instante Liam ya lo levantaba en sus
brazos y lo llevaba al baño, los frenéticos temblores del niño solo
acrecentaban su ansiedad y su culpa que pesaba ya demasiado.
Era como un dolor hueco y sordo en su estómago, enviando señales de su
existencia al cerebro para que no olvidara que estaba allí, ese dolor hueco y
sordo era el firme recordatorio de todos los valores que había roto en apenas
unas horas, de todas sus percepciones del bien y el mal  dejadas a un lado, de
la mirada triste de sus padres, de las fotografías que habrían en los
periódicos de su cara, de todas las habladurías que habría alrededor de su
familia.
-no voy a hacerte daño- le susurro una vez al niño en sus brazos mientras con
dificultades intentaba abrir la puerta del baño.
-¿más?- los estados de ánimo cambiaban  en Niall primero miedo y ahora rencor,
su voz era baja y punzante en los oídos de Liam.
-no intentaba acerté daño- Niall soltó un bufido.
-pues lo hiciste ¿Por qué no te detuviste?- su voz rayaba en el llanto de nuevo
pero no de miedo, ahora lo hacía de coraje.
-lo siento- fue todo lo que pudo decir, porque no había mas, no había razón por
la que se detuvo pensaba en lo que estaba haciendo, pero la sensación era tan
abrumadora que simplemente no quiso resistirse a ella.
-yo también- repitió Niall- confié en ti- el tiempo pasado en su oración fue
como un golpe bajo, porque al fin y al cabo era verdad Niall se había entregado
a él confiando en que el podría cuidar de él pero solo le hizo un daño
irreparable pero guardo silencio y se tragó su pena que de seguro era inferior
al de Niall.
Ya en el baño saco el brazo bajo las rodillas de Niall y lo puso de pie en
suelo, rodeándolo con su otra mano por el pecho por si aún no había regresado
la movilidad a sus piernas, lo apretó contra su cuerpo y con la mano ahora
libre regulo el agua para que cayera tibia.
Una vez los dos bajo el chorro Liam comenzó a lavarlo, frotando su mano contra
el pequeño pecho de Niall lavando los restos de semen de su propio orgasmo, de
ahí hecho la piel del pene de Niall atrás y suavemente lavo alrededor de la
cabeza rosada sintiendo los temblores en las piernas del niño por la
sensibilidad de su orgasmo, pero ahora no era para nada erótico esto.
-Niall voy a lavar tu ano, seré cuidadoso, lo prometo- aviso.
-que te hace pensar que puedo confiar en ti- las palabras se enterraron en su
conciencia como como cuchillos en la mantequilla, se lo merecía, y se sentiría
aun pero si Niall no reaccionara de esa manera, ese era su castigo, como vio
que Niall no hizo ningún movimiento por apartarse o lavarse el solo,  continuo.
Introdujo dos dedos en su maltratado ano, con un beso en la cima de su  cabello
le pidió que cerrara los ojos,  mientras que el agua que corría entre sus
muslos se coloreaba ligeramente roja y el la tina se llenaba con pequeño
coágulos de sangre y semen.
Cuando considero que era suficiente con los dedos de su pie quito el tapón de
la regadera dejando que se fuera por la coladera el agua sucia.
Niall abrió los ojos y lo ayudo a salir de la tina, vio que ya se podía
sostener en sus pies y le tendió una toalla para que se secara el mismo, de
seguro lo que menos quería era a Liam tocándolo más.
-termina de secarte voy a cambiar la ropa de cama- salió el baño con la toalla
enredada en su cintura, las sabanas ensangrentadas definitivamente no tenían
salvación alguna y las tiro en el bote de basura debajo del lavadero de la
cocina.
Cuando volvió Niall aún no salía del baño, recogió su pantalón de pijama y se
vistió, levanto la ropa de Niall y la acomodo sobre la cama.
-Liam- en susurros lo llamaban desde el baño.
Cuando entro Niall estaba de pie pequeño, frágil y hermoso, no como antes, solo
restaba una pizca de su hermosura, toda la demás se la había llevado Liam, y
por fin tenía el pene flácido, saciado.
-¿Qué sucede?- pregunto desde una distancia prudente, Niall se cubría enredaba
la toalla en la cintura.
-no puedo caminar- bajo la mirada avergonzado, y aun asi pudo ver el sonrojo en
sus blancas mejillas.
Se acercó y se agacho para cargarlo de regreso al dormitorio y vio el temblor
en las piernas del niño, obviamente supo a que se debía su temblor.
-solo… solo voy a llevarte a la cama- aseguro aunque sus palabras ya no tenían
valor para Niall.
Aclarada su intención lo llevo en sus brazos al dormitorio donde le ayudo a
ponerse el pantalón de pijama de toys tory y la camisa aunque para esta última
no había necesidad.
-¿de qué lado quieres dormir?- le pregunto Liam señalando la cama, esperaba que
dijera el derecho porque su lado era el izquierdo aunque siempre despertaba a
mitad de la cama.
-en la sala- respondió Niall a cambio, con un suave veneno en sus labios.
-no puedes dormir allí, es muy pequeño el sofá-  le explico,
-y tampoco  puedo dormir aquí- Liam entendió que ese no puedo significaba no
quiero dormir a tu lado.
-está bien duerme en mi cama yo dormiré en la sala- suspiro derrotado como si
toda la vida de hubiera esperado a Niall.
-no puedes dormir allí, el sofá es muy pequeño- aseguro como si de verdad lo
supiera.
-no, pondré algunas cobijas en el suelo- se dio la vuelta y busco algunas
cobijas en el closet,
-Liam ¿me ayudas?- Liam se dio la vuelta para ver que le pedía que le ayudara a
recostarse en la cama,  y Liam sinceramente aceptaría ser su sirviente por el
resto de su vida si se lo pedía y asi lo perdonaba.
Hizo lo que le pidió tomo su almohada a lado de la de Niall y se dispuso a
Salir de la habitación.
-lo siento- dijo a modo de buenas noches en el marco de la puerta.
-yo también- Liam suspiro y apago la luz.
-quédate- le susurro Niall cuando se disponía desaparecer.
-¿estás seguro?-  le pregunto incrédulo y esperanzado.
-no, pero quédate, es tu casa no te puedo hacer dormir en el suelo- cada
respuesta de ese tipo hacia que se le revolvieran las entrañas pero las
aceptaba gustoso.
Una vez instalado en su lado de la cama hizo un rápido recuento de las cosas
raras que le habían sucedido en el transcurso del dia, siempre lo hacía cuando
quería grabarse algunas de las clases de su carrera de abogacía pero ahora
tenía un fin diferente, el extraño y sexy chico salto a mente consiente, el
actuaba como si supiera como reaccionaba su cuerpo, el había dicho que “estaba
despertando” lo que sea que eso significara, hizo una nota mental para llamar a
su a Danielle que parecía conocerlo de algún lado, luego estaban esos dos
chicos Louis y su amigo de cabello revuelto que también habían percibido su
olor, ellos también podrían tener respuestas yd e alguna manera creía que
serían más cooperativos que el muchacho misterioso, pero no tenía alguna manera
de rastrearlos, a menos que preguntara a todos los chicos de la fiesta (a los
que por cierto ninguno conocía) o ir por todo el pueblo intentando captar sus
olores y ninguna de las dos ideas le gustaban.
Oh si, y luego estaba ese hecho de que era maricon….
-Liam ¿estas despierto?- la voz de Niall lo distrajo de sus pensamientos.
-si ¿necesitas algo?- pregunto a donde sabía que estaba acostado en la
oscuridad.
-me palpita Liam- un ronroneo bajo broto del pecho de Liam, intento que su
mente no vagara por suelos escabrosos.
-¿Qué es lo que te palpita bebe?- escucho a Niall sonreír en la oscuridad y
agradeció que estaba de mejor humor,
-mi ano Liam, palpita, arde y duele- pudo imaginar el puchero en sus labios por
el sonido de su voz.
-creo que tengo algo que puede ayudar- camino en penumbras hacia al baño y
encontró detrás del espejo encima del lavamanos una pomada para la rozadura,
regreso a la habitación y prendió la lámpara de noche en la mesita de su lado
de la cama.
-¿puedes aplicarla?- desde su posición boca abajo, para que su trasero no lo
tocara nada, se giró y tomo el frasquito de la mano de Niall evitando el
contacto visiblemente con sus dedos y era obvio que Niall no lo quería cerca de
su trasero.
La esparció entre sus dedos y aun boca abajo intento aplicarla haciendo un
desastre en el intento, manchando el  preciado pantalón de pijama de Liam y
untando casi todo en sus nalgas, no era posible que alguien fuera tan torpe.
-déjame hacerlo te estas ensuciando todo- Niall abrió los ojos
desmesuradamente, obviamente la idea de que se acercara a su culo por 3ra vez
en una noche no era de su agrado, aun ofendido Liam se acercó, Niall le tenía
miedo,  nunca nadie le había tenido esta aversión a su cercanía y persona, todo
el mundo lo quería, el era confiable, lo era.
 
-¿no me harás daño verdad?- Niall le entrego el frasco una vez que Liam negó-
¿puedo confiar en ti verdad? No me daño otra vez- Liam sintió las lágrimas
agolparse de nuevo en sus ojos, la desesperación y el miedo en la cara del niño
eran su culpa, no imagina cuán grande era lo que sentía, pero si podía imaginar
el daño que le dejaría al niño para el resto de su vida.
Sin contestar a ninguna de sus preguntas se inclinó y abrió las nalgas del
niño, entonces pudo entender el porqué del miedo y el dolor,  su pequeño
agujero estaba abierto, desgarrado y en carne viva.
Sintió lastima de sí mismo por haber  cometido acto tan horrible, por haber
accedido en un principio y por no poder controlarse, con cada roce de sus dedos
el niño se estremecía y gemía de dolor y con cada gemido una lagrima de los
ojos de Liam caia.
Pensó que era extraña la escena de ahora, cuando Niall sufría, tenía dolor,
miedo era igual que un niño pequeño, frágil e indefenso, pero momentos atrás
cuando rogaba por Liam parecía un adolescente seguro de lo que quería.
-lo siento- dijo el pequeño cuando desenterró la cara de la almohada y vio las
mejillas húmedas de Liam- siento portarme mal cuando has sido tan bueno con
migo-
-¿bueno?- bufo- ¿después de lo que te hice?- por segunda vez de desmorono.
-soy un monstruo-
-lo siento-
-yo también lo siento mucho Niall-
 
                                     *****
                                        
Al dia siguiente despertó a la primera luz del alba, increíblemente después de
la tortuosa noche anterior ningún extraño sueño sobre rubios querubines o
horribles violaciones inquietaron sus sueños.
Cuando abrió los ojos fue consiente del peso extra descansando sobre su pecho,
Niall dormía sobre el con sus labios entreabiertos en un ligero ronquido sobre
su pezón desnudo, lo rodeaba con sus manos y piernas.
Se veía tranquilo de la misma forma, se le hincho el corazón y beso el cabello
en la cima de su cabeza rubia.
-¿sucede algo?- pregunto adormilado, sin separarse del pecho de Liam.
-nada, solo quiero levantarme a hacer el desayuno- susurro contra el cabello en
sus labios- vuelve a dormir-
-eso sería genial, no he dado una comida decente en días- la voz del rubio
volvía a hacer firme pero aun ronca y bajita, quizá por el sopor del sueño pero
de cualquier forma los daños aún estaban allí.
-en cuanto te bajes de mi comenzare con ello- le sonrió.
-mmm- gimió dándose cuenta- eres muy cómodo como un oso de peluche- apenas
levanto la cabeza para dejar un beso húmedo sobre su pezón, una descarga lo
atravesó llevo a parar a la punta de su pene, el niño dejo suaves besos
alrededor de su pecho, subiendo lentamente por su cuello, era dulce y romántico
como el aroma de Niall, no pudo evitar que la tristeza volviera.
-bebe no creo que debas hacer eso- sintió la sonrisa de los labios de Niall
contra la carne de su cuello, casi podía asegurar que le gustaba que lo llamara
asi.
-tienes razón- bajándose de la gana de Liam- no creo que pueda hacer nada con
mi trasero en mucho tiempo-
El desayuno paso relativamente tranquilo, Liam se dio cuenta que era fácil
hacer sonrojar a Niall y podía decir que amaba el rubor en sus mejillas, grabo
en su mente el momento en que le dijo que no comiera demasiado para que no le
dieran ganas de ir al baño, la manera en que hasta sus dedos se sonrojaron, en
ese momento Niall volvía a ser casi completamente hermoso, ese niño era
maravilloso.
Descubrió también que era fácil estar con él, a pesar de la distancia que ponía
entre ellos, era elocuente y relegaba asombrosas sonrisas, no permitía que Liam
lo tocara, solo Niall se acercaba y lo tocaba, nunca al revés.
Se pasaron la mayor parte del sábado viendo televisión en la sala, Niall
acostado boca abajo en la alfombra y Liam desde el sillón, a media tarde Liam
decidió ir a comprar ropa para Niall tiempo que también uso para pensar en cómo
enviar de vuelta a Niall a casa, hablar con sus amigos para saber si habían
regresado con bien a casa, pero sobre todo adaptarse a aquellos cambios que
sucedían dentro de él, su súper-olfato por ejemplo y mayormente el hecho de que
ahora podría ser bisexual.
-¿Niall?- lo llamo apenas cruzo la puerta a su regreso.
-¿si?- le contesto caminado muy lentamente desde el sofá, caminaba que ya era
un avance, tenía un leve rubor en sus mejillas que quiso creer era por el
esfuerzo y como vio que iba a tardar en reunirse con el asi que se acercó lo
cargo en sus brazos y lo puso al otro lado de la barra en la cocina.
-bien tengo un plan- espero ver una chispa de emoción con la noticia de volver
a casa, pero parecía ansioso por otra cosa.
-¿Niall?- Llamo su atención cuando el rubio se inclinó sobre las bolsas que
había dejado Liam sobre la barra.
-encontré la manera de hacer que vuelvas a casa- le dijo de nuevo pero el niño
ahora ni siquiera lo veía a los ojos.
-¿y cuál es?- le dijo parándose de puntillas para ver dentro de las bolsas,
solo quería ver que era lo que le había comprado, como cualquier niño quizá ni
le importaba volver a casa, pero no se lo podía quedar no era como un
cachorrito que hubiese recogido en la calle.
-¿quieres ver lo que te compre?- pregunto al fin derrotado pero animado por el
brillo en su ojos.
Saco 2 camisas tipo polo, un par de pantalones y unas zapatos converse blancos,
mientras se desnudaba frente a él para probarse la ropa, lo cual para Liam era
raro dadas las circunstancias pero tampoco le incomodo, le conto su plan para
regresarlo a casa.
-tienes estilo- le dijo Niall modelando el conjunto con la polo roja y un
pantalón color caqui.
-te queda muy bien el rojo- metió sus manos debajo de las axilas del niño para
alzarlo un poco sobre la barra y besándolo ligeramente sobre la frente.
-es hora de llamar a casa- Nial asintió un poco más animado.
 
-bueno habla a casa de los Horan- contento la voz de una mujer cansada por el
altavoz del teléfono, Liam indicó a Niall que hablara pero por cómo se mordió
el labio le indico que estaba nervioso.
-Buenos noches, estoy buscando a la mamá de Niall- contesto Liam antes de que
la mujer hablara de nuevo.
-dios mío, ¿tiene información de mi bebe? ¿Sabe dónde está?- grito la voz al
otro lado del teléfono totalmente rota y desesperada, se escuchó algo de ruido,
supuso que era el resto de la familia incluso la policía.
-si señora- suspiro la mujer –ahora mismo lo pongo al teléfono-
-mamá- Hablo Niall con una voz pequeñísima como si tuviera miedo de ser
reprendido, sus ojos se llenaron de lágrimas, Liam se acercó por detrás y rodeo
su pequeño cuerpo con sus brazos descansando su barbilla sobre el cabello
rubio, esta vez no hubo temblor ni miedo solo ellos dos.
-mi dios, Niall,  hijo ¿estás bien? ¿te han hecho daño? ¿Quién es el hombre que
contesto?- sintió el suspiro de alivio de Niall en sus brazos.
-Mamá estoy bien, sé que es difícil pero tienes que tranquilizarte,  y el
hombre con el que hablaste es Liam, él va a pagar mi vuelo de avión para poder
regresar a casa-
Cuando Niall había convencido a su madre que Liam era confiable y de que
enviara cuanto antes su pasaporte por correo los dejo hablar solos por lo que
le pareció una hora.
-¿y bien?- le pregunto al rubio apenas entro en el dormitorio.
-esta todo arreglado- se paró frente a la cama y con los le pidió que lo
ayudara a acostarse- mañana todas las oficinas de correo estarán cerradas pero
el lunes a primera hora de la mañana me enviara el pasaporte-
Liam se acostó también boca abajo igual que Niall y giro su rostro para frente
al suyo.
-luces preocupado- señalo su ceño fruncido.
-¿Qué pasa si me quieres hacer exámenes cuando me vean llegar y se den cuenta
de que camino extraño?- no hacía falta que le hicieran exámenes, cualquier
podría ver lo que le había sucedido con solo verlo caminar, ya casi podía
sentir el olor de los barrote de hierro bajo la lengua.
-escucha, no te voy a pedir que mientas por mi ¿Qué crees que debas hacer?- era
un poco hipócrita a decir verdad, por dentro estaba rogando que le dijera que
mantendría todo lo sucedido en secreto.
-no te voy a decir que lo que me hiciste me gusto Liam, por que no fue asi, y
tampoco voy a negar que no pienso en el hecho de que fuiste mi primera vez e
hiciste de ello la experiencia más horrible, pero no eres una mala persona,
solo te equivocaste y yo pague las consecuencias, ya tu  conciencia se
encargara de castigarte- y no sabía cuánto.
-creo que eso es justo- Niall sabía exactamente que palabras decir para
herirlo.
 
                                     *****
 
El domingo paso sin mayor novedad, Niall se la paso todo el dia acostado en la
cama mientras Liam se arrastraba por la casa con sus quehaceres y tarea por la
tarde.
-¿estudias, trabajas o a que te dedicas? Mañana ya es lunes- por supuesto que
no lo había olvidado, que fuera un violador no era excusa para ser un
desobligado, apenas termino sus tareas esa misma tarde las envió a sus amigos
para que las entregaran por él y les había pedido que lo mantuvieran al tanto
de las tareas los días que faltara a la escuela.
-estudio la carrera de derecho- sintió una oleada de sueño expandirse por su
cuerpo, aun en su mente corrían muchos pensamientos.
-debes ser una especie de genio- concluyo el niño con largo bostezo, él también
tenía mucho que afrontar pronto- he escuchado que esa carrera es
particularmente difícil- a Liam le pareció gracioso las palabras que usaban hoy
en dia los niños de 14 años.
-lo es, si, pero solo necesitas un poco de dedicación en cualquier cosa que
hagas y lo harás bien –acompaño al niño con otro bostezo –creo que deberíamos
dormir-
-antes ayúdame a cambiarme llevo un dia con esta ropa- el dia anterior después
de la llamada estaban tan cansados y tensos que habían olvidado cambiarse de
ropa, al despertar Liam se bañó y cambio pero como Niall había dormido todo el
dia seguía con la misma ropa.
10 minutos después ya estaban acostados de nuevo en la cama respirando en la
oscuridad y en el silencio.
-¿quieres hacer algo mañana?-
-no se supone que debes ir a la universidad-
-no en realidad no, ser de los más sobresalientes tiene este tipo de ventajas-
-Liam no quiero ser grosero pero apenas puedo caminar y definitivamente no voy
a dejar que me cargues todo el tiempo, tengo que salvar algo de la dignidad que
me queda-
-¿quieres un poco de crema para las rozaduras? Te ayudara a sanar más rápido-
-Liam si me quieres tocar no hacen falta pretextos-
Liam se sonrojo en la oscuridad pero no lo toco.
 
                                     *****
 
El lunes fue más tranquilo de lo que se hubiera podido siquiera imaginar,  y
aunque Liam estaba lidiando con su nueva vida delictiva no podía dejar de
preocuparse por sus clases, creía que podía estarse perdiendo de alguna clase
importante.
Acomodo a Niall para que tomara un baño y mientras el rubio se bañaba tomo
algunos de sus libros y comenzó a repasar algunas lecciones.
-ven a ver los vuelos- le dijo  Liam apenas salió del baño.
-vaya tienes prisa por deshacerte de mí- se acomodó a su lado en la cama
prestando atención al ordenador en las piernas de Liam.
-no es eso Niall, no puedo simplemente quedarme contigo, ni aunque me gustes
tanto, no eres un cachorrito o algo por el estilo-
Claro que lo había pensado, pero no había ninguna razón por la que la idea
fuera viable, para empezar no tenía dinero suficiente para mantener otra boca,
y luego tendría que meter a Niall a una escuela ¿y qué haría cuando sus padres
lo visitaran? Y los padres de Niall y seguramente la policía lo seguían
buscando en casa.
-asi que…- Niall comenzó desviando la mirada- ¿te gusto?-
-yo…- las mejillas de Liam se encendieron por su estúpida revelación.
-también me gustas Liam pero sé que no puedo quedarme, no después de lo que
sucedió, no tendría sentido, perro luego también están mis padres y sé que seré
una carga-
-de cualquier forma, ¿Qué te parece este?- pregunto señalando la información en
la pantalla.
Puesto que al dia siguiente recogerían temprano por la mañana los papeles de
Niall en la oficina postal, compraron el boleto para que volara por la tarde a
casa.
Esa noche Niall le pidió que lo abrazara y él lo hizo, Liam acaricio con sus
dedos el blanco estomago de Niall y el lo dejo hacerlo hasta que se quedaron
dormidos.
 
                                     *****
 
Los 2 eran conscientes de la extraña tristeza que traía la idea de separarse,
Niall experimento por primera vez eso que se siente cuando alguien cuida de ti
y tienes que separarte de él y ese sentimiento de seguridad, Liam por primera
vez sintió que no estaba solo y también le gustaba, aunque en un principio no
supiera que se sentía solo.
Pero también eran conscientes de lo estúpido que era generar sentimientos de
esa magnitud en solo 4 días, pero ahí estaban eran verdaderos y también era
estúpido negarlos.
Liam se despertó temprano el martes, quería aprovechar el dia con Niall y lo
despertó con un delicioso desayuno, a esas alturas ya había dado cuenta de la
fascinación por la comida del niño, tan pronto como terminaron el desayuno
salieron a recoger los papeles de Niall.
-¿A dónde vamos?- le pregunto el niño a su lado del carro, estudiando el
pasaporte como si fuera algo nuevo para él.
-quiero enseñarte la ciudad- le explico –llevas muchos días encerrado.
La primera parada fue el campus donde Liam estudiaba, le hablo de sus amigos,
de sus profesores y de sus clases, lo llevo por los pasillos que recorría a
diario y le mostro algunos salones de clases y la biblioteca donde pasaba la
mayor parte de su tiempo libre.
De ahí lo llevo a un parque con grandísimos robles verdes y frondosos, le
gustaba despejar su mente en ese lugar cuando terminaba tu turno en el trabajo
y después de la escuela.
La siguiente parada fue a una tienda de antigüedades que le gustaba mucho, mas
por la señora que es la propietaria de la tienda que por las antigüedades,
siempre contaba historias maravillosas de sus viajes por el mundo y descubrió
que también le agradaba a la anciana.
-bien- Liam vio la hora en su reloj de muñeca –es la 1:45 y tu vuelo sale a las
4:45 tenemos tiempo para hacer una cosa más ¿hay algo que quieras ver?-
-¿podemos esperar en el aeropuerto?- pregunto el niño con aire ausente.
-claro- mentiría si dijera que no se sentido triste, era como si el niño
quisiera marcharse ya, pero a la vez se sentía estúpido, Niall tenía que volver
a casa.
El camino al aeropuerto fue pesado e incómodo, ninguno hablo solo se sentaron
con la vista perdida en el camino.
Cuando llegaron Liam se acercó a la ventanilla y como Niall era menor de edad
lo dejaron acompañarlo a la sala de espera.
-sucede algo Niall has estado muy tranquilo toda la mañana-
-nada- fue todo lo que respondió en apenas un susurro.
Sabiendo que algo andaba mal con él, lo tomo por la barbilla y lo obligo a
mirarlo, tenía los ojos muy grandes e hinchados de lágrimas contenidas.
Conmovido por su carita triste movió su mano para contener en ella su mejilla y
con el pulgar acaricio el pómulo.
-¿estas triste?- le pregunto,
-me siento tan estúpido- le contesto con rabia pero no se alejó de su caricia
–apenas te conozco y no te quiero dejar-
Liam sintió algo calentándose dentro de su cuerpo, agarro por el frágil cuello
al niño y lo recargo contra su pecho.
-si te soy sincero tampoco quiero que te vayas- beso su cabello de nuevo, ese
gesto de ternura que le hacía, tanto bien,
-¿de verdad?- arrugo la camisa de Liam entre sus dedos.
-por supuesto- confirmo de mejor ánimo –además esto no tiene por qué ser un
adiós, puedes venir a visitarme cuando quieras, no volverá a suceder nada malo
entre nosotros, solo seremos buenos amigos-
Niall se separó para mirarlo fijo a los ojos, por sus mejillas ya corrían
algunas lágrimas.
-¿de verdad puedo venir a verte?- le pregunto con su sonrisa maravillosa,
-siempre- tomo su brillante carita entre sus manos y beso su frente –siempre-
le beso de nuevo y con su mano peino el cabello en su frente.
-ven- le dijo extendiéndole la mano, Niall la tomo si pensarlo.
Caminaron por un pasillo lleno de tiendas de souvenirs y Liam lo metió a una
tienda de teléfonos celulares.
-¿puedes permitirte esto?- pregunto Niall sosteniendo fuerte contra su pecho un
teléfono celular y con la otra la mano de Liam.
-siempre que me necesites puedes llamarme, siempre voy a contestar y por el
dinero no te preocupes, me puedo permitir esto- le dijo sonriendo.
Una hora después Niall había abordado el avión y Liam espero hasta que se hizo
pequeño en el horizonte y desapareció.
Se subió a su coche y condujo hacia su departamento, dejo escapar unas cuantas
lagrimas pero con el alma tranquila porque sabía que había hecho lo correcto,
además de que ahora que Niall no estaba podía pensar con más claridad.
A unas calles de su apartamento un olor fuerte y penetrante irrumpió en su
nariz y pensamientos, redujo la velocidad y comenzó a buscar la persona de la
cual sabia venia ese aroma.
Una calle más adelante lo encontró, sentado a la mesa de un café, se estaciono
en la acera de enfrente y apenas abrió la puerta el tal “Zee” levanto la vista
del libro que leía olfateo en el aire y volvió la mirada directo a donde Liam
estaba. Se encontraron sus miradas y una risa burlona en el rostro del chico,
Liam se apresuró a cruzar la calle y se acercó al café.
-Hola- le dijo de pie esperando que lo invitara a sentarse.
El chico misterioso arrugo la nariz, como si algo anduviera mal, y aspiro
fuerte, sin previo aviso se levantó de su silla y envolvió a Liam en sus
brazos, deposito ligeros besos en su cuello y mejillas.
Su aroma de nuevo como aquella noche era embriagador y cada beso lo hacía
sentir más débil hasta el punto que sentía que sus rodillas cederían sobre su
propio peso, quizá debería sentirse extraño por la cercanía y confianza de este
chico pero sucedía como con Niall, no lo quería lejos, sentía mucha
tranquilidad.
-¿algo está mal? ¿Por qué estás tan triste?- acaso se veía tan mal como se
sentía.
Una chica con delantal se acercó y el chico moreno le pidió un vaso con agua y
hielo para Liam, lo tomo de la mano y le ayudo a sentarse.
Se sorprendió por sus repentinos cambios de humor, en un momento estaba
contento y alegre, o al menos eso creía, y al siguiente junto a este chico se
sentía frágil y pequeño, quería que ese extraño lo abrazara de nuevo y le diera
consuelo.
La chica volvió con el vaso con agua y hielo, examino rápidamente la
interacción, dio un suspiro derrotado y se marchó.
-bebé- el chico moreno le alcanzo el vaso e hizo lo que le pidió -¿quieres
contarme que ha sucedido?-
-necesito respuestas- fue lo que pudo articular con una voz extraña, ajena a
él.
 En el bolsillo de su chaqueta sintió su teléfono vibrar una vez y lo saco para
el mensaje.
Te extraño :( -Niall
Te extraño también, ahora apaga el teléfono o causaras un accidente :P
-espero que tengas las preguntas correctas entonces- suspiro el moreno
retrocediendo en el asiento.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
End Notes
     no dudo haber cometido algun error, si los encuentran por haganmelo
     saber para corregirlo.
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their work!
